[DÉCIMO ANIVERSARIO]
Este año quiero seguir reseñando algunos de mis discos favoritos que cumplen aniversario cerrado. Por mi cuenta son 17, vamos a ver cuántos logro reseñar a tiempo. Probablemente me concentre en los que considero más importantes para la escena metalera en general. De momento no reseñaré el Dystopia (2016) de Megadeth que fue en enero ni Retrogore (2016) de Aborted porque ya he hablado de la banda varias veces. Bueno, mejor voy entrando en el tema de hoy. Dmitry Demyanenko es un guitarrista ruso que empezó su carrera en 2010 con la banda Shokran, que alcanzó un reconocimiento moderado entre los seguidores del deathcore/metalcore underground. Yo no lo conocía, pero vi este álbum debut anunciado en alguna página de noticias y enseguida lo descargué pues estaba obsesionado con Animals As Leaders y trataba de escuchar todo lo que se le pareciera. El ruso es el típico shredder contemporáneo, o sea, toma mucha influencia del djent y no tanto del rock clásico, el metal neoclásico o el blues como los virtuosos de antaño. El djent se caracteriza por la afinación grave de las guitarras, riffs/chugs palmuteados y abundantes ritmos complejos (usualmente sincopados). Reconozco que a veces las bandas del subgénero abusan de estos recursos (sobre todo los dos últimos) y llegan a aburrir a mucha gente. Por suerte Dmitry no lo hace y, a pesar de usar múltiples cambios de tiempo y pasajes intrincados, cada canción tiene sonidos electrónicos diferentes, además de un memorable riff principal al cual aferrarse. Por momentos el álbum tiene cierta aura navideña debido al constante acompañamiento de teclados y campanillas/cascabeles, y la inclusión de breves interludios ambientales brinda una excelente sensación de fluidez entre las piezas. En general los riffs no son demasiaaaado complejos pero sí diversos rítmicamente. Los hay “intermitentes” (The Marionette) y “saltarines” (Face With No Scars, Riding The Stars) muy propios del djent, y otros más lentos y pesados (Sleepless Nights, Hero Of A Silent Movie) similares a los de su banda Shokran. Así todo, Dmitry deja ver algunas influencias clásicas en The Morphinist, que recuerda al Steve Vai más animado de temas como The Animal o Juice, y también en Inexplicable Modern Life, donde hace un excelente uso del pedal wah en los solos principales del tema, muy al estilo del maestro Joe Satriani (escucha Searching). A propósito, hay muchísimos solos en Insomnia, la mayoría son rápidos y enrevesados, pero entregados con un tono claro, ligero y a veces sintético (parecido al teclado/sintetizador de Jordan Rudess), en los que Demyanenko muestra gran versatilidad y destreza como shredder. Aunque disfruto mucho de estos, realmente mis favoritos son los de Hero Of A Silent Movie y Sleepless Nights que poseen una textura más simple y melodiosa. Resumiendo, Insomnia es un trabajo entretenido y disfrutable que no requiere de muchas escuchas para apreciarlo, pues Dmitry y su baterista Mikhail Isaev nos entregan (sólo) 30 minutos de buena música que se van en nada. Especialmente recomendado para fanáticos del metal progresivo instrumental.



