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domingo, 10 de noviembre de 2024

Machine Head - Bloodstone & Diamonds (2014)

                                                        


DÉCIMO ANIVERSARIO

[7-11-2014]

Wow, ya ha pasado una década desde la publicación de este álbum. Como corre el tiempo. Recuerdo escucharlo a los pocos días de su salida y, aunque me gustó bastante, nunca terminé de apreciar del todo algunas de sus canciones. La alineación venía apuntalada con el ingreso de Jared MacEachern al bajo, en sustitución del caído en desgracia Adam Duce, quien fuera pieza clave de la banda durante veinte años. Bloodstone & Diamonds está más o menos estructurado a la manera clásica que Machine Head aprendió de los primeros Metallica y que ya habían mostrado en discos anteriores: Lanzas dos temas muy “arriba” (el primero bien épico, el segundo más cañero/thrashero), para después ir variando un poco la intensidad y terminar con un trallazo que te deje con ganas de volver a poner el disco.

Now We Die: Nada mejor para abrir que un titánico corte de 7 minutos, el cual empieza suavemente con violines y un coro épico ala Leprous para luego arrasar todo a su paso combinando riffs thrash a medio tiempo con otros más groovies y partes orquestales.

Killer And Kings: Le sigue el primer single de B&D, más rápido/thrasheron y cargado de monstruosos breakdowns. La letra trata sobre el juego de cartomancia del Tarot y vaya, es inevitable reconocer que Robb canta con mucha pasión (¡de verdad se lo cree!) y tiene buen gusto al colocar sus vocales entre los riffs. Otro gran tema.

Ghost Will Haunt My Bones es una semi-balada groovera que presenta algunos giros de intensidad pero nunca llegar a explotar del todo. Robb Flynn y Phil Demmel se gastan una excelente sección de guitarras gemelas y también un tremendo duelo de solos.

Night Of Long Knives es bastante más volátil que la anterior, muy acorde con su temática terrorífica que describe la matanza de 6 personas por parte de los discípulos de Charles Manson. Dave McClain se presenta inmenso, mostrando sus mejores dotes técnicas tras los parches en el puente del tema.

Sail Into The Black: Casi la odié durante mucho tiempo debido a su duración de 8 minutos, hasta que logré “agarrarle la vuelta” hace como tres o cuatro años. Tiene un preámbulo muy lento que descarga en una sección super-pesada con ligera influencia de Black Sabbath. No es increíble by any means, pero tampoco aburre.

Eyes Of The Dead es probablemente mi favorita porque tiene de todo: un Flynn muy enchufado gritando a todo pulmón sobre riffs thrashers bien devastadores, varios stop & go (3:16), los punzantes armónicos de siempre, solos sublimes y hasta “stabs” ala Suffocation (4:32) y breakdowns que dan ganas de destrozar la habitación. De hecho, MH debería enseñar cómo hacer breakdowns a las bandas de deathcore actuales.

Beneath The Silt: un corte groovie sencillo e inefectivo ala Pantera, que desgraciadamente acarrea algunos de los problemas (riffs aburridos, voces endebles) de su período nu-metalero. A veces me lo salto cuando escucho el disco.

In Comes The Flood: Los riffs de notas largas y las gruesas líneas del bajo de Jared dominan todo el minutaje. Las vocales melódicas no son las mejores, pero cumplen. Su final es bien épico gracias (nuevamente) al uso de orquestaciones. También deja un mensaje de “conciencia” un poco izquierdoso y cringe (“I want to burn down Wall Street, baby“) para mi gusto.

Damage Inside: Balada superflua donde escuchamos a un Robb quejumbroso y soñoliento sobre suaves rasgueos de guitarra acústica; parece un tema de Stone Sour. Corta totalmente el flujo del álbum y de mala manera. Si insisten en meter baladas al menos deberían asegurarse de que sean decentes como Darkness Within y A Farewell To Arms.

Game Over: Este empieza lento pero levanta poco después a paso hardcorero, más breakdowns devastadores, un coro pegadizo y otra preciosa sección de guitarras dobladas. La letra parece lanzar dardos al ex bajista Adam Duce (“we almost fucking quit because how muchyou hate it”). Es una pena porque él y Flynn parecían ser “uña y carne”. La línea “Forever this friendship has died” duele como no tienes idea.

Imaginal Cells: Este instrumental es bastante cool (aunque algo largo) y contiene samples de noticias/entrevistas parecidos a aquellos del track Real Eyes, Realize, Real Lies del debut Burn My Eyes.

Take Me Through The Fire cierra el álbum al son de pesados grooves, un breve acelere a la mitad (y Dave pletórico de nuevo), más armónicos pinchados y riffs sencillos/repetitivos hasta el final. Es una buena canción, pero la verdad le falta energía para cerrar; yo hubiera terminado con Game Over o Eyes Of The Dead que empieza muy parecido a cómo termina Imaginal Cells.

Recuerdo que poco después de su salida mucha gente clamaba que Machine Head había perdido el impulso luego de dos buenos discos como fueron The Blackening (2007) y Unto The Locust (2011) … nada más lejos de la verdad. Acá las canciones son más grandes, más épicas, más complejas¹; pero también pegadizas y contundentes. De hecho, este disco es más pesado, en parte gracias al sonido MACIZO logrado por Juan Urteaga en la producción y el legendario Colin Richardson en la masterización. En todo caso Bloodstone & Diamonds fue otro golpe en la mesa de Robb Flynn & Co. para demostrar que seguían siendo los reyes del Thrash/Groove Metal.

 

86/100

 

¹ salvo las dos excepciones Beneath The Slit y Damage Inside. 

 


 


jueves, 25 de julio de 2024

Machine Head - ØF KINGDØM AND CRØWN (2022)

 


Es bien conocida la historia de Machine Head, no voy a contarla aquí. Su último álbum Catharsis no fue bienquisto dentro de la comunidad metalera. Ya lo reseñé acá en el blog y si bien no me pareció malo el hecho es que mucha gente se cagó en él, literalmente. Tantas críticas provocaron la salida de dos miembros fundamentales: el guitarrista Phil Demmel y el baterista Dave McClain. Acto seguido en 2019 Robb Flynn se reunió brevemente con Logan Mader (guitarra) y Chris Kontos (batería), dos de los miembros que grabaron el legendario Burn My Eyes para hacer la gira del 25 aniversario de ese disco. Pero para grabar este ØF KINGDØM AND CRØWN (gracioso uso de las Ø tachadas) se trajo nada más y nada menos que al guitarrista Wacalw “Vogg” Kjyeltyka de fama en Decapitated y a uno de mis bateristas favoritos: Navene Koperweis, el cual ha pasado por Animals As Leaders, Entheos, Animosity y muchas otras bandas. La mesa estaba servida para un regreso por todo lo alto.

 

Y afortunadamente casi todos los problemas de Catharsis están subsanados. Robb sabía que sólo debía volver a su fuerte: hacer ese característico Groove Metal con pinceladas Metalcore y Thrash de los últimos 20 años. Y empiezan a lo grande con la épica SLAUGHTER THE MARTYR que tiene de todo: atmósfera, velocidad, riffs afilados, coros pegajosos, buenos solos y grooves marca de la casa. Esos primeros 10 minut(az)os pasan casi sin darte cuenta. Le siguen CHØKE ØN THE ASHES ØF YØUR HATE y BECØME THE FIRESTØRM, dos cortes de los más brutales de su carrera, luciendo rápidos riffs thrashers, breakdowns devastadores y furiosos blast beats de Navene, recurso que usan por primera vez en su discografía. Los tres temas “calmados” están posicionados estratégicamente entre otros más cañeros para que el álbum no caiga en la monotonía. Pero en ellos encontramos unos coros limpios algo débiles, casi nu-metaleros y que producen un efecto anticlimático en su intento de expresar emotividad. Por ejemplo en NØ GØDS, NØ MASTERS y la “balada” MY HANDS ARE EMPTY suenan algo planos y para colmo se extienden demasiado. También aburren los de ARRØWS IN WØRDS FRØM THE SKY, por eso no es la mejor opción para cerrar el disco. Esa voz "limpia" de Robb que se debate entre melódica y grave siempre ha sido objeto de polémica… Otra pega son los innecesarios interludios narrados que parecen actuar como separadores entre diferentes “etapas” del álbum. Pero bueno, pasando el ecuador de ØKAC los Machine Head vuelven a la tralla: En KILL THY ENEMIES retoman esas marchas tan devastadoras reminiscentes del Bloodstone & Diamonds mientras UNHALLØWED destaca por esa maravillosa sección de guitarras gemelas y unos coros melódicos mejor logrados. Seguidamente llega BLØØDSHØT más brutal y con claros guiños (en forma de squealings) al clásico Blood del Burn My Eyes y luego RØTTEN donde usan esa combinación de pesados grooves y armónicos que sólo ellos saben hacer tan bien. Curiosamente la versión de lujo incluye mi track favorito: EXTERØCEPTIØN, un instrumental muy rápido, técnico y con bestiales breakdowns. Ah, mención especial para la portada, me recuerda la estética elegante en blanco y negro de The Blackening.

 

Pasado el tiempo suficiente (casi) todas las bandas tienen un período de descenso, el valor está en cómo salen de esa situación. Machine Head ha tenido dos de esas etapas (1999 - 2002 y 2017 - 2020) y ha salido satisfactoriamente de ambas, además de siempre tener que reemplazar a varios miembros importantes. ØF KINGDØM AND CRØWN significó un regreso a su buena forma: Nos presentaron canciones contundentes, muy trabajadas y con energías renovadas gracias a los aportes de los nuevos integrantes y al tremendo sonido logrado por el productor Zack Ohren y la mezcla de Colin Richardson. Pero desde Robb Flynn que decidió ser el SJW (Social Justice Warrior) del Metal muchos metaleros no van a apreciar nada de lo que saque. Así pasó con este disco, pese a representar una clara mejora respecto a Catharsis. Por supuesto es casi imposible crear otro Burn My Eyes o The Blackening pero ØF KINGDØM AND CRØWN es una buena adición a su discografía.

Puntuación: 80


Skinlab - Bound, Gagged and Blindfolded (1997)

 


Yo tuve una revista del año 1999 (no recuerdo el nombre) que tenía el disco Power Plant de Gamma Ray en la portada, un afiche de Dimmu Borgir en el centro y una promoción del segundo disco de la banda Skinlab llamado Disembody: The New Flesh en otra página. Ese anuncio decía: “esta banda es una promesa del Metal” y bla bla bla. Ya saben, lo típico. Pero también ponía que estaban medio “apadrinados” (estoy parafraseando) por Robb Flynn el líder de Machine Head y eso sí me llamó la atención porque me gusta MH. Sin embargo pasó el tiempo y me olvidé de eso hasta que ahora por fin los vengo a escuchar… para mi desgracia.

 

Para no hacer el cuento largo: Su misión en la vida es copiar a Machine Head, pero no los del gran Burn My Eyes sino los del decente The More Things Change. Pero hey, me gusta Machine Head así que debería gustarme esto, ¿no? Pues no, porque hasta para copiar debes tener un mínimo de tacto y hasta eso les falta. Incluso la producción es casi la misma, se nota la mano de Andy Sneap en ambos trabajos. A veces el parecido es tal que se hace tragicómico.

 

El primer tema When Pain Comes to Surface empieza decente pero enseguida se vuelve aburrida y da la primera probada del plagio. Es más, voy a enlistar algunos de esos calcos, así se dan una idea:

 

When Pain Comes to Surface copia el coro de Down To None

Race Of Hate copia el riff de Old

The Art of Suffering (1:38) copia parte de Violate (3:14)

Noah (un bonus track) copia punteos de I'm Your God Now

 

Esas partes las tocan más lento o le cambian algunas notas aquí/allá para que no se note tanto, pero la intención es clara. Sin embargo todavía no he revelado el mayor problema del álbum: lo aburrido que es. Casi todos los riffs son de lo más monótonos que te puedes encontrar. Estos alternan entre chugs de 2 o 3 notas, lentos grooves y otros riffs de notas largas como los que usan las bandas de mallcore. Además a veces se aferran a un riff y no lo sueltan, luego ni siquiera meten solos para adornar la cosa. Tampoco hay variedad de tiempos, casi siempre van a medio paso y otras veces arrastrándose. En general las canciones no van a ningún lado. Es una pega en el caso de Skinlab porque hay bandas como Crowbar y Neurosis que manejan mucho mejor los tiempos lentos. Para colmo cuando aceleran un poco la marcha (Race Of Hate, Stumble) los riffs se mantienen aburridos. Las vocales del pobre Esquivel son de un tono grave pero quejoso, como si fuera un cruce entre un Max Cavalera borracho y un soñoliento Phil Anselmo que entona como un sifilítico Robb Flynn. También tiene un registro limpio ala Layne Staley (Alice In Chains) verdaderamente lamentable. El baterista a veces hace fills interesantes (Down) pero principalmente se concentra en seguir los riffs con beats bastantes simples. Y así van pasando los temas. Cuando llegas al cuarto (Paleface) oyes que sigue en la misma tónica y pierdes piso, quieres irte a dormir. Siguen desfilando canciones hasta llegar a The Art of Suffering que es eso: 5 minutos de puro sufrimiento y ahora ya te vas acercando al suicidio. Pero todavía falta una tortura más llamada Ten Seconds, que parece un chasco descartado de un disco de Korn. Al terminar prefieres que Nyarlathotep te rapte amordazado y con los ojos vendados (un destino peor que la muerte) a tener que volver a escuchar este disco.

 

Los Skinlab hicieron todo mal. No entiendo cómo Rob Flynn logró que Century Media los firmara, mejor les hubiera dado buenos consejos musicales... Este debut es un claro ejemplo de cómo NO dejarte llevar por tus influencias. Por supuesto no lo recomiendo ni tampoco el resto de su discografía, estos tipos son los Six Feet Under del Groove Metal. Bound, Gagged and Blindfolded se lleva la peor puntuación del blog hasta ahora.

 

Puntuación: 35 de 100 (y soy generoso)


martes, 14 de mayo de 2024

Pantera - Reinventing The Steel (2000)

 

Todos sabemos la historia de Pantera: empezó siendo una banda de Glam y luego se convirtió en una de las pocas agrupaciones en lograr éxito comercial endureciendo su propuesta. Pero no se habla mucho de sus últimos años ni de este disco en particular. Reinventing The Steel tiene un enorme velo de indiferencia encima, es casi como si no existiera. Es raro porque en su momento llegó al cuarto puesto en la lista del Billboard 200. Seguro algo tiene que ver la horrible portada…

Veo Reinventing The Steel como un último intento de “ponerse las pilas” para sacar un buen álbum antes del colapso de la banda y de seguro hubo alguna anécdota jodida y/o graciosa durante su grabación. No puedo decir que sea el mejor performance de estos músicos pero al menos es decente. Sobre todo escuchamos a un Phil Anselmo más enfocado, aunque sus letras todavía apestan. Su voz sigue “tocada” debido a todos sus quebrantos de salud pero por suerte ya no suena a jaguar magullado como en The Great Southern Trendkill. En la sección rítmica Rex aporta una buena base con gruesas líneas de bajo y Vinnie además de mantener su tremenda pegada tiene algunos momentos destacados como los triplets de pedales en I'll Cast A Shadow y los acentos al final de Yesterday Don't Mean Shit. Por su parte Dimebag trató de escribir riffs imaginativos que mantuvieran el ADN Pantera pero me parece que la mayoría están escritos en piloto automático y dan una sensación de cierre, pero no en plan “es perfecto, no pueden hacer algo mejor” sino de “hasta aquí llegaron, esto no da más”. De todas formas su fuerte siempre fueron los solos. Sin embargo hay a lo sumo 5 o 6 leads en todo el disco, incluyendo el de Kerry King (Slayer) al final de Goddamn Electric. Con esto en mente no voy a venir aquí y pretender que estas canciones no son ligeramente inferiores a la media de trabajos anteriores. En general lo que predomina son ritmos groovys semi-rápidos y/o a medio tiempo marca de la casa con algún que otro arranque de rabia. En parte es bueno porque no hay devaneos de borrachos (Good Friends And A Bottle Of Pills) ni canciones de cuna (Suicide Note Pt. I) pero tampoco temas completamente thrashers (Rise - Strength Beyond Strength) ni baladas épicas (This Love, Cemetery Gates, Floods). Es más uniforme digamos, se mantiene cool todo el tiempo. Aún así se nota que quisieron jugar un poco con pequeños cambios de ritmo y meter más riffs por canción. Por ejemplo: hay un atisbo de slugde en el inicio de It Makes Them Disappear antes de dar paso a otra variedad de riffs más hipnóticos y un buen solo de guitarra de Dimebag. Otras veces se conforman con un enfoque simplista y funciona muy bien como en Yesterday Don't Mean Shit, la primera canción que escuché hace muchísimos años y ese riff bien thrasher se me quedó grabadísimo de lo bueno que es. El sencillo promocional Revolution Is My Name es otro tema que destaca por su excelente riff principal y un coro bastante pegajoso. El ligero agotamiento de ideas se nota sobre todo en la extraña Uplift donde los diferentes tiempos zanganean sin éxito de aquí para allá y en la última I'll Cast A Shadow que ni destaca ni desagrada (si bien le sobran un par de minutos), simplemente cumple pero recuerda un problema recurrente en los últimos discos de Pantera: no terminaban de la mejor manera.

Reinventing The Steel tiene una gran importancia histórica más allá de ser el canto de cisne de una leyenda. En estos 24 años no he escuchado muchas bandas que suenen así. Ahora mismo solo se me viene a la mente Throwdown y bueno Exhorder que son prácticamente creadores del género de todas formas. Pantera salió de la escena en el momento adecuado. Ante esta evidente señal de mantener su estilo a toda costa no hubieran podido sobresalir con el resurgimiento del Thrash Metal y la explosión del Metalcore a la vuelta de la esquina. Los hermanos Abbott no supieron adaptarse a los sonidos del nuevo milenio con su otra banda Damageplan ni tampoco Vinnie por su cuenta con Hellyeah, por mucho estatus de supergrupo que tenga. Curiosamente Phil “el malo de la película” Anselmo sí ha tenido una carrera mucho más interesante con sus múltiples proyectos. Al final del día Reinventing The Steel no es un mal trabajo. Es uno de esos discos que va “creciendo” dentro de ti mientras más lo escuchas. De hecho, ahora mismo me gusta más que Far Beyond Driven y The Great Southern Trendkill. Es cierto no tiene ningún temazo pero ese fallo lo compensa con consistencia (me gusta esa cacofonía, jaja) pues se mantiene bastante sólido por 44 minutos y a veces eso es todo lo que pido en un álbum.

 

Puntuación: 76


domingo, 11 de febrero de 2024

Slayer - Diabolus In Musica (1998)

 

A veces me encuentro en el extremo opuesto a la opinión de la mayoría con respecto a los discos más odiados de algunas bandas. Ya expuse los casos de Catharsis y (sobre todo) Strychnine 213 y voy a traer algunos más en el futuro. Pero hay algunos que ciertamente “no hay por dónde cogerlos” y Diabolus In Musica es uno de ellos. Verán: Seguro estamos todos de acuerdo en que Slayer son mejores cuando van a mil kilómetros por hora. Sí, también pueden quitar el pie del acelerador de vez en cuando y hacerlo con gracia, ya lo demostraron en los tres álbumes anteriores, pero no es su punto fuerte. Así que cuando tratan de hacer un disco entero de Groove Metal (no me atrevo a llamar esto nu-metal aunque alguna influencia tiene) puedes estar casi seguro de que no va a ser bueno. Entonces no es sorpresa que los mejores temas son los que están hechos completamente a la raya o al menos hacen algún uso de la velocidad. Y es que incluso algunas de esas partes rápidas a veces se sienten forzadas, como si su única función fuera obligarnos a recordar que siguen siendo Slayer. Es el caso de Poin que trata de cerrar el álbum decorosamente con un muestrario de ambas facetas (rápida y groovie) pero no lo consigue. La violenta Bitter Peace es un buen opener aunque también demora mucho en arrancar. Pero a partir de ahí empieza el tedio con canciones que bajan demasiado la velocidad y tratan de emular sin éxito el groove de otras bandas como Machine Head, Korn, Pantera, Black Sabbath y hasta Rage Against The Machine. Los resultados van de horribles (Desire, Love To Hate, In The Name Of God, Overt Enemy) a decentes (Stain Of Mind) en el mejor de los casos. Por suerte intercalaron temas rápidos (Perversions Of Pain y Scrum) entre los desastres, sino el disco hubiera sido demasiado desbalanceado. Así que no recomiendo escuchar Diabolous In Musica en aleatorio no vaya a ser que te ligue los 3 temas buenos y quieras suicidarte durante la siguiente media hora.

Los mayores culpables de este desastre son King y Hanneman que atestan suficientes riffs aburridos como para llenar todo un disco de Six Feet Under... deberían ponerles una multa por esto. El otro criminal es Tom Araya que da signos de cansancio el 20% del tiempo metiendo esas monótonas voces susurradas y distorsionadas. No vale la pena hablar de las letras porque no son nada del otro mundo pero sí debo decir que la de In The Name Of God es particularmente lamentable, parece que la escribió Glenn Benton durante una borrachera.

En definitiva Diabolus In Musica sí es tan malo como dicen. Ahora mismo no sé cuál es peor en la discografía de Slayer, si este o Repentless, ya veré cuando me decida a escribir sobre aquel otro tostón. Por suerte este sólo fue un “ligero” experimento como también sería St. Anger, no llegaron a hacer una catástrofe a lo LuLu o Illud Divinus Insanus. Las cosas mejorarían un poco en el siguiente God Hates Us All que sí voy a recomendar. No se molesten con este.

Puntuación: 45


miércoles, 6 de diciembre de 2023

Machine Head - Catharsis (2018)

[Segundo intento de hacer esta reseña, perdí lo que había escrito.] 

Recuerdo haber leído la reseña del disco en The Metal Observer donde le dieron un 8 de calificación. Lo escuché unos días después, me gustó un poco y lo dejé “descansar” unos días para luego retomarlo con más calma. Pero ah, que veo “la que se arma” en las redes con reseñas muy negativas y no entendí tanto alboroto. Todavía no lo entiendo. Aunque sí recomiendo escucharlo con mente abierta.


En el apartado musical hay cuatro “anomalías”, por así decirlo. Bastards es una canción media ¿folk? que si la ves como Metal es un cero pero si fuera de Mumford & Sons sería al menos pasable. La verdad sobra… Triple Beam parece un tema de Korn con letra de Ice-T… a mí me gusta pero entiendo que sea un coñazo para mucha gente. Por otro lado la balada Behind A Mask no está tan fuera de lugar si tomamos en cuenta que MH ha hecho baladas anteriormente, además tiene un sabroso solo de guitarra acústica. Pero Eulogy es el verdadero bodrio del disco. Si te suena familiar es porque resulta ser la misma melodía de Bastards pero en un tono más oscuro y lento. Se hubieran ahorrado casi 7 minutos y el disco terminaría por todo lo alto con Razorblade Smile, un tema mucho más “arriba”.

El resto es más o menos el Machine Head estándar de los últimos 14 años. El álbum empieza a todo tren con la energética Volatile que trae riffs thrashers con influencia de los primeros Slipknot. Los dos singles del álbum Catharsis y Kaleidoscope contienen riffs y estribillos sencillos pero resultones, son perfectos himnos para tocar en vivo. Hope Begets Hope y Grind You Down son dos trallazos groovys que parece sacados del Through The Ashes Of Empire mientras que la épica Heavy Lies The Crown trae un Heavy Metal clásico con riffs muy maidenescos y una sección con guitarras dobladas y solos característicos de los últimos trabajos de la banda. Psychotic es otro tema de Groove/Thrash Metal de alto calibre con un gran breakdown al final. Pero no todo es oro de este lado, Beyond The Pale empalaga un poco repitiendo el riff principal muchas veces y Screaming At The Sun abusa de unos tímidos coros ala Alice In Chains.

En cuanto a las letras… Recientemente Joel Gallager de Dying Fetus en una entrevista explicó que a él realmente no le interesa mucho las letras de las canciones y al metalero promedio tampoco. Bueno cuando se trata de MH parece que sí importa. Será porque se entiende lo que canta, quizás Robb debería hacer guturales así dejarían de quejarse tanto. En serio, escuchamos cosas peores todos los días sin darnos cuenta. Nadie pone el grito en el cielo cuando las letras de Origin tratan sobre un “universo incomparable” y “Chaosmos” [WTF?] o Abnormity con su “Desintegración irreversible” (¿existe alguna desintegración que sea reversible?). Aquí hay desde historias tragi-cómicas basada en hechos reales (Triple Beam - California Bleeding), hasta una lección de historia medieval (Heavy Lies The Crown), pasando por despotriques políticos de tinte izquierdoso (Bastards - Razorblade Smile) y otros de tono auto-reflexivos (Catharsis - Kaleidoscope). Sí, algunas letras dan medio cringe pero yo me las tomo con humor. Y a estas alturas nadie debería sorprenderse con la postura política de Flynn, no la ha escondido en todos estos años.

Estaba claro que Machine Head con Catharsis no iba a complacer a sus seguidores más exigentes y mucho menos a sus detractores. Aunque tomaron muchos riesgos con este trabajo me parece desproporcionado el mal trato que se le dió, esto no es el desastre que nos trataron de presentar. Pero producto de todas las críticas pocos meses después del lanzamiento se fueron el baterista Dave McClain y el guitarrista Phil Demmel. Robb tuvo que reconstruir la banda para seguir girando y luego sacar el (bastante mejor) disco Of Kingdom And Crown en 2022.

Puntuación: 65/100 [antes 68]




jueves, 19 de noviembre de 2020

Pantera - The Great Southern Trendkill (1996)

Spoiler: Much(ísim)o texto... El por qué este albúm es considerado por algunos (demasiados) como el mejor de Pantera escapa mi comprensión, y eso que he leído todas las pinches reseñas en Metal Archives. Si acaso TGST es una mejor versión de Far Beyond Driven pero sólo en algunos aspectos. Se une a la moda reciente de valorar ciertos discos por encima de los que tradicionalmente han sido considerados como los mejores, por ejemplo Ride > Master Of Puppets, Hell Awaits > Reing In Blood o TGST > Cowboys From Hell. Como no es un disco de goregrind puedo hablar brevemente (al final no fue así XD) de cada cancion, hay suficientes diferencias entre ellas XD. No voy a editar ni a revisar mucho, estoy escribiendo mientras lo escucho, sino más nunca termino la reseña. Y encima son las 2am. Veamos: 

The Great Southern Trendkill: El tema título comienza bien thrasher como venía siendo habitual en discos anteriores. Me parece bien empezar con un trallazo para capturar la atención del escucha. Y enseguida nos damos cuenta de que Phil no ha cambiado nada su forma de vocalizar, que era una de las quejas de muchos desde el VDOP. Sigue basándose en sus caracteristicos gritos y algun que otro growl. No está mal, en mi opinion, va bien con la musica. A mitad de la cancion empiezan con los grooves y luego Dimebag hace un solo hasta el final. Curioso que no repiteran el riff del principio, para salirse un poco de lo predecible me imagino. 

War Nerve: Acá los riff son más groovies y sencillos, siguiendo la fórmula de "I'm Broken". Phil Anselmo se entrega con todo ("FUCK THE WOOOOOOORLD!") y los demás miembros cumplen sin destacar. No hay solo de guitarra pero no se extraña. Buen tema. 

Drag Water: Lo mismo de arriba pero esta me recuerda más a "25 Years". Por algunos momentos el tema transita por terrenos medio trhashers pero solo es un puente antes de volver al riff principal. Acá si tenemos un solo que no sobresale mucho. Me deja pensando lo que Pantera hubiera sido con otro guitarrista aunque fuera ritmico que cubriera por detras a Dimebag y algunos solos no se sintieran tan "vacios", sin apoyo. 

10's: A partir de aquí se empiezan a escuchar influencias del sludge y hasta de blues. I mean, este es puro blues con varios momentos calmados y hasta con guitarras acusticas. Phil trata de cantar melodico y mantener su tono rudo a la vez, con resultado "pasable". El lead de Dime me recuerda a Slash (en el buen sentido). 

13 Steps To Nowhere: Ufff, ya (parece que) se empieza a torcer el disco un poco. No me gusta mucho. Parece un rompecabezas hecho con diferentes ideas que las pegaron sin mucho sentido, el tema no va a ningún lado. Parece una versión extendida y algo mejorada del horror que fue "Good Friends And A Bottle Of Pills". 

Suicide Note Pt. I: La balada del disco. ¿Pantera tocando country? Pues sí y nada mal, hay que decirlo. Al contrario de la mayoría de los metaleros no tengo problemas con este género, aunque no lo escuche. Si, es muy simple, aburrido y single minded... como varios subgeneros del metal. Lleva 100 años practicamente sin cambiar, no se le puede pedir mucho. En fin, el inicio se me hace un poco largo pero no insoportable. Este no es un tema country medio rockero tipo Blake Shelton o Jason Aldean, sino acústico, sin percusión ni bajo pero con cierta atmosfera "oscura". Cuando Phil canta "When I'm hiding, when I need it," me recuerda a una parte del tema "Hero" que Nickelback hizo para la banda sonora de Spiderman. Buen desempeño de Anselmo y buen tema en general (dentro de su onda claro). 

Suicide Note Pt. II: Wow la parte 1 no avisó que se terminaba y te dan en la cara con este trallazo cuando menos te los esperas. Puro riffs thrashers al principio acompañados de extraños armónicos y mister "White Power!" gritando como un poseso. Los grooves no se hacen esperar, lo raro es que me recuerdan a Machine Head con ese uso del pedal wah (me parece). Aquí si hecho en falta un solo más largo de Darrel y la canción al final me deja con ganas de más, pensé que iba a progresar hacia otras cosas, que iban a meter más riffs. 

Living Through Me (Hells' Wrath): Los primeros 5 segundos y te preguntas si no se coló un tema del Cowboys From Hell sin querer. Puro Thrash con gustillo a esa época, no hubiera estado fuera de lugar en el Coma Of Souls. Luego viene una parte extraña, oscura, con sonidos industriales y susurros de Phil que la verdad no la entiendo, mata el mood que habían creado. Al igual que "Suicide Note II" debieron meter riffs acá. Sin avisar vuelven a los riffs del principio y termina bien arriba. 

Flood: Otra medio balada pero ésta más aparentada con "This Love", sin dejar de sonar a country. El tema nunca llega a despegar completamente. En un momento llega Dimebag a (medio) salvar el día con uno de los mejores solos de su carrera. Pero los aburridos grooves del final terminan por joderlo todo.

The Underground In America: Posiblemente el mejor tema y una de las más agresivas del disco. No es rápida, es el groove standard de la banda pero con suficientes cambios para mantener la atención del escucha, incluyendo la sección media bastante "thrasherona" que tampoco habría quedado mal en el Cowboys From Hell. 

(Reprise) Sandblasted Skin: Conecta con la anterior y la verdad se siente como una continuación. Vaya repiten el mismo riff principal de The Underground pero con la batería más rápida. El tema se va en fade out, luego hay como un minuto de silencio y... vuelven a repetir el mismo riff pero con el volumen más alto. WTF? Innecesario cuanto menos. 

A ver, no he hablado de las letras. La verdad generalmente no les doy mucha importancia y tratándose de Pantera tampoco es para escribir un ensayo XD. Pero, si bien las letras siguen siendo sencillas acá se las "curraron" un poco más (¿maduraron?) y los tópicos son más variados que antes, yendo desde la addicionde Phil a las drogas (10's) hasta su odio por la prensa (War Nerve), y sus reflexiones sobre el suicidio (Suicide Note 1 y pt 2). Atrás quedaron los tiempos de "soy tan rudo que me cojí a tu novia mientras estabas drogado" que repito, no me molestan. Tampoco he hablado de Rex ni de Vinnie. Todo el mundo sabe que aquí las estrellas son Phil y Dime. Bueno de Rex casi no puedo escribir porque practicamente lo que hace es llevar el mismo ritmo de la canción, nunca sale de ahí. Por su parte Vinnie siempre me ha parecido un baterista más que decente, con buena pegada. Parece que lo estoy demeritando pero no, vaya no se puede imaginar Pantera sin él, ¿qué mejor cumplido? La producción está OK, muy parecida a Far Beyond Driven pero con mejor presencia del bajo en la mezcla, lo que le da más "cuerpo" al sonido. Ok, suficiente. 

El problema de este disco es su inconsistencia. Aunque todos los temas tienen buenas ideas estas se ven truncadas por algún experimento o algunas partes aburridas que te "sacan de onda". Otro problemita: no tiene un This Love, un Cemetery Gates o un Slaughtered, es decir, al menos un tema "clásico". De hecho, en su recopilatorio "The Best of Pantera" sólo está incluido Drag The Waters de este disco, mientras los otros albums están representados por 2 o más temas (Ok, Slaughtered no está pero es una que siempre tocan en vivo XD). A pesar de todo TGST "se deja escuchar" y no aburre demasiado en sus 53 minutos, los que me conocen saben que ese es el mejor cumplido que le puedo hacer a un disco de esa duración. I'm done. 

 Puntuación: 75/100