jueves, 29 de enero de 2026

Sepsism - Demo 1993 (1993)

 


Sepsism fue una banda de Brutal Death Metal formada en 1990 por algunos californianos que, viendo las caras y los apellidos (Hernández, Ávila, Menéndez) me atrevo a asegurar que son de origen mexicano. Este Demo 1993 es otra muestra más de por qué casi no escucho demos, especialmente de los noventa hacia atrás. Para empezar, ¿qué onda con el nombre?, es demasiado genérico, ni siquiera se les ocurrió ponerle el título de una canción. La portada tiene muy mala pinta: una foto chafa en blanco y negro, rectangular (formato de cassette), con el logo de la banda demasiado grande en la esquina izquierda, tapando media cabeza de lo que parece ser un tipo carbonizado por los rayos omega de Darkseid. La música tampoco es para tirar cohetes: Sepsism tocaba un estilo a caballo entre el Death Metal y el Brutal Death, bastante simplón y con algunos guiños al grindcore. Básicamente esto lo que obtienes cuando escuchas a Cannibal Corpse, Napalm Death, Carcass y Suffocation una vez y decides mezclar su sonido sin darte tiempo suficiente para asimilarlo del todo. Como muestra la abridora Punctured Internal Organs, que empieza “reinterpretando” el legendario inicio de Infecting The Crypts, pero más lento y repitiendo las puñaladas (stabs) unas 4 veces; a continuación la canción se acelera con blast beats y riffs deathmetaleros, luego meten un breve solo de bajo seguido por aburridas marchas. Y ese es el mejor tema… Las demás canciones tienen más o menos el mismo rollo (solo cambian el orden de las partes lentas y rápidas) y pasan sin pena ni gloria, no vale la pena hablar de ellas. Para colmo la ejecución es un poco desprolija, esto bien podría ser la grabación de un ensayo. Lo único medio salvable acá son los decentes guturales del vocalista Fernando, principalmente al final de Discarded Remains. Y por supuesto, lo peor de todo es la terrible producción: guitarras graves pero opacas y emborronadas, sin apenas definición, la batería enterrada en la mezcla, hay un molesto hiss de fondo, a veces el sonido se corre hacia la derecha… en fin, un desastre. Me parece increíble que se atrevieran a vender productos así. No la estoy tomando con Sepsism, esta mini-reseña refleja mi desagrado por los demos de aquella época en sentido general. Siento que la gran mayoría tiene una calidad cuestionable, sobre todo en el aspecto de la producción. Y no soy el único que lo piensa. Nadie dice: “el demo _______ es uno de mis álbumes preferidos”. Ok, quizás exagero porque existen algunos adictos al formato, entre ellos los youtubers Jimmy From The Block y J Dawg. Y sé que hay demos legendarios como Triumph of Death (Hellhammer), No Life 'til Leather (Metallica) y Wrath of the Tyrant (Emperor), pero son apreciados más por ser bloques primigenios de sus respectivos sub-estilos que por la música en sí. En defensa de Sepsism diré que mejoraron considerablemente en su disco debut Purulent Decomposition, pero este trabajo recomiendo saltárselo.


sábado, 3 de enero de 2026

Gridlink - Perfect Amber (2025)

 

Posiblemente la mejor sorpresa del 2025… Gridlink fue (¿es?) un grupo estadounidense de Grindcore fundado por Jon Chang en 2004 como sucesor estilístico de su anterior proyecto Discordance Axis, que revolucionó el género con The Inalienable Dreamless a principios de siglo. La banda se ha “retirado” oficialmente unas 2 o 3 veces, pero por suerte parece que se rehusa a morir, pues a cada rato sorprenden con algo nuevo. Hasta ahora han sacado 4 discos impecables y Perfect Amber es una compilación remezclada de los dos primeros (llamados Amber Gray y Orphan), que también incluye pistas adicionales de guitarra y bajo. Sería 2011 o 2012 cuando logré conseguirlos y enseguida sentí que no había escuchado algo tan excelente desde World Extermination (2007) de Insect Warfare, aunque eso no es mucho decir porque no soy ávido consumidor de Grindcore. El título del álbum y la portada con la máscara blanca en primer plano parecen insinuar que Amber Gray es el mejor de los dos, pero esto no es necesariamente cierto como veremos más adelante.

Gridlink presenta un Grindcore muy rápido (duh) y técnico que se desentiende bastante de sus raíces hardcoreras y punketas, pues no hay ritmos skank (o d-beats) ni breakdowns. Acá se cumple la frase “menos es más”: ellos saben que resulta difícil mantener simultáneamente altos niveles de intensidad y calidad durante mucho tiempo, por eso condensan 24 brutalísimos temas en solo 23 minutos. Los tipos solo quitan el pie del acelerador en puntuales ocasiones para meter variedad de ritmos muy intensos (FlatWorlder, Thorn Farmer) o brevísimas secciones donde paran y arrancan (Black, Orphan y Embers, Blood, and Treasure). Al mismo tiempo, la complejidad de los arreglos les permite plasmar muchas ideas en canciones inferiores a los dos minutos, logrando que parezcan más largas. Al final todas impresionan, destacar una en específico sería inútil. Y ni hablar de la producción. También los músicos son de primer nivel: Brian Fajardo es un perfecto blasteador, que además descuella con pequeños rellenos y redobles durante los cambios de tiempo, mostrándose especialmente descomunal en Pattern Recognition. Por su parte Jon Chang casi no para de emitir chillidos tremendamente agudos y desgarradores (no entiendo cómo no se destroza las cuerdas vocales); a veces lo hace tan rápido que parece saltarse algunas letras. Su estilo de escritura es poético, abstracto, violento y melancólico, siempre inspirado en animes y mangas:

Baptized in used up turpentine

Bleaching yourself with bile

The new gold standard of death

A schedule 1 narcotic

Veiled in ceremony

Driven by a good shepherd

The only things that I know

Have been fucking cut in me

A vessel for the lord, used up and thrown away

Take what you can till the lie comes to an end

Your fucking straw men burnt in place

At the crown of Everest

 

El bajo de Mauro Córdoba no se distingue muy bien, pero aporta una sólida base de bajas frecuencias para las guitarras. Sin duda Gridlink es un equipo de ensueño, pero Matsubara y Rory Kobzina son quienes brindan ese toque técnico tan peculiar al combinar excelentes riffs de muchas notas, algunos casi a modo de solos (AntiTheist, The Jenova) y trémolos que bajan por el mástil (Pattern Recognition, Burning Tiamat, Hearts), así como otros de corte blackmetalero más tradicional (Stake Knife, Severance Package) reminiscentes de Marduk y primeros Behemoth. La segunda mitad (perteneciente al disco Orphan) se distingue por tener un sonido algo más “lleno” y cálido que la primera, mientras Chang experimenta con diferentes voces, como gritos rasgados tipo Shagrath (Deliverables, Scopedog) y otros parecidos a rugidos de wendigo (Orphan, Cargo 200, FlatWorlder). Para cerrar incluyen versiones “karaoke” (o sea, instrumentales) de todas las canciones, algo habitual en ellos y que me sigue pareciendo gracioso¹.

Perfect Amber es un disco que NECESITABA y no lo sabía. Ya estaba bastante conforme con las producciones originales, pero escuchar por primera vez esta regrabación/remasterización fue casi una epifanía. Este ámbar realmente es perfecto. Ah, feliz año nuevo.



¹Te reto a cantarlas como Jon Chang, apuesto que te quedarás sin voz antes de llegar a The Jenova.