jueves, 5 de diciembre de 2024

Suffocation - ...Of The Dark Light (2017)

 


Un nuevo disco de Suffocation (quienes no necesitan presentación) siempre es un acontecimiento. El día de su lanzamiento el mundo del Metal Extremo parece detenerse para prestar ojos y oídos a lo que su majestad va a revelarnos. Y este era particularmente especial pues venían con una nueva alineación, tras la partida de dos miembros importantes: Guy Marchais (guitarra) y Dave Culross (batería), que fueron sustituidos por los jóvenes Charlie Errigo y Eric Morotti, respectivamente. Pero …Of The Dark Light dió mucho de qué hablar incluso antes de su estreno: la inofensiva portada hecha con Inteligencia Artificial y el primer track que se filtró Clarity Through Deprivation levantaron las alarmas de los que pensaban que Suffocation iba a pasar a tocar Deathcore. Por supuesto, me enteré de este revuelo mucho después (aunque sí llegué a ver la portada, que sólo me provocó un ligero levantón de ceja a lo Ancelotti), dado mi sano hábito de no seguir las noticias de la farándula metalera; ni siquiera estoy muy al pendiente de mis bandas favoritas.

A primera escucha lo primero que salta a la vista es la producción. Ahora, Suffocation siempre ha tenido cierto tino al ir cambiando de sonido entre álbumes. Desde el semi-descafeinado Souls To Deny, hasta el cálido Pinnacle Of Bedlam, pasando por el atronador homónimo y el ominoso Blood Oath, todos tienen un encanto diferente. Pero parece que esta vez la banda, Joe Cincotta (productor) y Zeuss (mezcla y masterización) sólo estuvieron en la cabina durante el proceso de grabación y al final dejaron que una computadora tomara todas las decisiones importantes. ¿Quién (o qué) permitió ese tono de guitarras tan seco y artificial? ¿Lo tomaron directamente del Guitar Pro? ¿Y qué cojo-nes son los sonidos que salen de la batería? Esos golpe(cillo)s como teclas de máquina de escribir de los bombos, los platillos super-comprimidos y el plástico sonido del snare parecen samples de la primera versión del programa Superior Drums. No contentos con eso parece que también cada golpe fue cuantificado en el programa Beat Detective, pues la ejecución es totalmente robótica y liberada de cualquier feeling humano. Sé que es una práctica común en el Metal, pero no “pega” en un disco de Suffocation. Y que pena porque Eric es muy buen baterista, según he visto en algunos videos de presentaciones en vivo. Soy tan duro con la producción porque afecta el resultado final. Por ejemplo, el breakdown del primer tema Clarity Through Deprivation es tan infame precisamente debido a su sonido “hueco” y blando comparado con el de Thrones Of Blood, el cual es incluso más lento. Pero la música salva el álbum a pesar de todo; y aunque no llega al nivel de los primeros discos, tampoco es para decir “no Cerrito, no Suffocation”, como hacen muchos. El tema es que Terrance Hobbs podría escribir mejores riffs que el 90% de los guitarristas de Death Metal, aún después de sufrir un infarto cerebral; el tipo es así de bueno. Evidentemente ya no está en su prime, pero sigue teniendo un cargado arsenal de riffs técnicos y memorables, slams de buen gusto y solos impresionantes. No puedo certificar las aportaciones compositivas de Charlie (imagino que no serán muchas, aparte de algunos solos), pero acompaña muy bien a Hobbs. La batería está bien programada… Sí, para mí una computadora tocó esos golpes (cuando la escuché enseguida se activó mi falsómetro), cuando está tan editada es como si fuera un drum machine y no me importa cuántos playtrought de Eric en el estudio me enseñes. Los poderosos y entendibles guturales de Frank Mullen siguen en buena forma como siempre y también contó con el apoyo de Kevin Muller en algunas canciones. El galopante bajo de Derek Boyer está muy presente en todo momento y llega a tener algunas líneas sobresalientes, sobre todo en Caught Between Two Worlds. Todos los temas son bastante rápidos, técnicos y a la yugular, aderezados con algunos slams y breakdowns, pero sin entretenerse mucho en ritmos ultra-complejos y raras estructuras como hacían (muy bien) en Pierced From Within. El mejor tema quizás sea Return To The Abyss, el cual recuerda los mejores tiempos del EP Despised The Sun con riffs muy acelerados, enrevesados y llenos de cromaticismos, complementados con otros “descendentes” (1:20) y las notas de (lo que parece) un sitar al final le dan un toque exótico/atmosférico parecido al de Nile. Otra canción interesante es The Warmth Within The Dark, donde mantienen el mismo riff durante ¿demasiado? tiempo, una jugada arriesgada sin duda, pero les salió bien.

Ahora me doy cuenta que he empezado a reseñar las discografías de mis bandas favoritas (Machine Head, Slayer y ahora Suffocation) por sus peores discos de manera totalmente inconsciente. Entonces ya voy a seguir este patrón, ayer me puse a escuchar el menoscabado Illud Divinus Insanus y siento que no voy a ser tan duro con él (spoiler). Pero volviendo al tema de hoy, seguro te preguntarás como puedo poner una puntuación tan “alta” después de quejarme tanto. Pues porque algunas bandas son legendarias por algo y no viven solo de glorias pasadas. …Of The Dark Light es un álbum que mantiene más o menos el estilo y la calidad habituales de Suffocation, pero está plagado con una mala producción que le resta varios puntos. Para mí es el PEOR trabajo de la banda desde su reunión en 2002 (solo Breeding The Spawn se queda por debajo en su discografía), sin ser malo en lo absoluto.

Puntuación: 75


domingo, 1 de diciembre de 2024

GLOSARIO

 


Blast Beat: Es el skank beat (el famoso tupa tupa tupa, aunque hay muchas versiones) pero más rápido. Básicamente cualquier tempo de batería más rápido que el de Dave Lombardo en Supremist.

Bop: Canción alegre y pegajosa de Pop o R&B. Piensa en I Gotta Feeling de The Black Eyed Peas o 24k Magic de Bruno Mars.

Falsómetro: Mi ineficaz detector mental de cosas falsas, sobre todo de lipsync y baterías editadas en discos o videos de Youtube.

Trémolo picking: Técnica de tocar notas en una sola cuerda de a ratos. Muy usada en el Black Metal.


domingo, 10 de noviembre de 2024

Machine Head - Bloodstone & Diamonds (2014)

                                                        


DÉCIMO ANIVERSARIO

[7-11-2014]

Wow, ya ha pasado una década desde la publicación de este álbum. Como corre el tiempo. Recuerdo escucharlo a los pocos días de su salida y, aunque me gustó bastante, nunca terminé de apreciar del todo algunas de sus canciones. La alineación venía apuntalada con el ingreso de Jared MacEachern al bajo, en sustitución del caído en desgracia Adam Duce, quien fuera pieza clave de la banda durante veinte años. Bloodstone & Diamonds está más o menos estructurado a la manera clásica que Machine Head aprendió de los primeros Metallica y que ya habían mostrado en discos anteriores: Lanzas dos temas muy “arriba” (el primero bien épico, el segundo más cañero/thrashero), para después ir variando un poco la intensidad y terminar con un trallazo que te deje con ganas de volver a poner el disco.

Now We Die: Nada mejor para abrir que un titánico corte de 7 minutos, el cual empieza suavemente con violines y un coro épico ala Leprous para luego arrasar todo a su paso combinando riffs thrash a medio tiempo con otros más groovies y partes orquestales.

Killer And Kings: Le sigue el primer single de B&D, más rápido/thrasheron y cargado de monstruosos breakdowns. La letra trata sobre el juego de cartomancia del Tarot y vaya, es inevitable reconocer que Robb canta con mucha pasión (¡de verdad se lo cree!) y tiene buen gusto al colocar sus vocales entre los riffs. Otro gran tema.

Ghost Will Haunt My Bones es una semi-balada groovera que presenta algunos giros de intensidad pero nunca llegar a explotar del todo. Robb Flynn y Phil Demmel se gastan una excelente sección de guitarras gemelas y también un tremendo duelo de solos.

Night Of Long Knives es bastante más volátil que la anterior, muy acorde con su temática terrorífica que describe la matanza de 6 personas por parte de los discípulos de Charles Manson. Dave McClain se presenta inmenso, mostrando sus mejores dotes técnicas tras los parches en el puente del tema.

Sail Into The Black: Casi la odié durante mucho tiempo debido a su duración de 8 minutos, hasta que logré “agarrarle la vuelta” hace como tres o cuatro años. Tiene un preámbulo muy lento que descarga en una sección super-pesada con ligera influencia de Black Sabbath. No es increíble by any means, pero tampoco aburre.

Eyes Of The Dead es probablemente mi favorita porque tiene de todo: un Flynn muy enchufado gritando a todo pulmón sobre riffs thrashers bien devastadores, varios stop & go (3:16), los punzantes armónicos de siempre, solos sublimes y hasta “stabs” ala Suffocation (4:32) y breakdowns que dan ganas de destrozar la habitación. De hecho, MH debería enseñar cómo hacer breakdowns a las bandas de deathcore actuales.

Beneath The Silt: un corte groovie sencillo e inefectivo ala Pantera, que desgraciadamente acarrea algunos de los problemas (riffs aburridos, voces endebles) de su período nu-metalero. A veces me lo salto cuando escucho el disco.

In Comes The Flood: Los riffs de notas largas y las gruesas líneas del bajo de Jared dominan todo el minutaje. Las vocales melódicas no son las mejores, pero cumplen. Su final es bien épico gracias (nuevamente) al uso de orquestaciones. También deja un mensaje de “conciencia” un poco izquierdoso y cringe (“I want to burn down Wall Street, baby“) para mi gusto.

Damage Inside: Balada superflua donde escuchamos a un Robb quejumbroso y soñoliento sobre suaves rasgueos de guitarra acústica; parece un tema de Stone Sour. Corta totalmente el flujo del álbum y de mala manera. Si insisten en meter baladas al menos deberían asegurarse de que sean decentes como Darkness Within y A Farewell To Arms.

Game Over: Este empieza lento pero levanta poco después a paso hardcorero, más breakdowns devastadores, un coro pegadizo y otra preciosa sección de guitarras dobladas. La letra parece lanzar dardos al ex bajista Adam Duce (“we almost fucking quit because how muchyou hate it”). Es una pena porque él y Flynn parecían ser “uña y carne”. La línea “Forever this friendship has died” duele como no tienes idea.

Imaginal Cells: Este instrumental es bastante cool (aunque algo largo) y contiene samples de noticias/entrevistas parecidos a aquellos del track Real Eyes, Realize, Real Lies del debut Burn My Eyes.

Take Me Through The Fire cierra el álbum al son de pesados grooves, un breve acelere a la mitad (y Dave pletórico de nuevo), más armónicos pinchados y riffs sencillos/repetitivos hasta el final. Es una buena canción, pero la verdad le falta energía para cerrar; yo hubiera terminado con Game Over o Eyes Of The Dead que empieza muy parecido a cómo termina Imaginal Cells.

Recuerdo que poco después de su salida mucha gente clamaba que Machine Head había perdido el impulso luego de dos buenos discos como fueron The Blackening (2007) y Unto The Locust (2011) … nada más lejos de la verdad. Acá las canciones son más grandes, más épicas, más complejas¹; pero también pegadizas y contundentes. De hecho, este disco es más pesado, en parte gracias al sonido MACIZO logrado por Juan Urteaga en la producción y el legendario Colin Richardson en la masterización. En todo caso Bloodstone & Diamonds fue otro golpe en la mesa de Robb Flynn & Co. para demostrar que seguían siendo los reyes del Thrash/Groove Metal.

 

86/100

 

¹ salvo las dos excepciones Beneath The Slit y Damage Inside. 

 


 


martes, 22 de octubre de 2024

Orderofguts - Orderofguts (2024)




Ya es hora de hablar de grindcore por primera vez. Si llevas tiempo siguiéndome te habrás dado cuenta de que me gusta que mi Metal sea rápido. Pero el Grindcore es demasiado limitado para llamarme mucho la atención, por eso todavía no lo he tocado y tampoco pienso hacerlo mucho en el futuro. Iba a empezar con una banda clásica pero en cambio dije “deja mejor darle espacio a una banda nueva” y escogí una al azar en Deathgrind.club (¿dónde si no?), que resultó ser mexicana; es la primera banda latinoamericana que comento. ORDEROFGUTS debuta en 2024 con este disco homónimo de 10 canciones y una duración de sólo 19 minutos. La portada muestra imágenes bastante inquietantes de las que realmente no quiero saber el contexto... Finalmente el álbum resultó no ser grindcore, al menos no en su forma más pura. Parece más una mezcla de crust-punk y algo de goregrind*, con guitarras bien distorsionadas, un bajo prominente, certera batería ¿programada? y vocales chillonas. La brutal combinación de esas guitarras tan abrasivas y los chillidos me recuerda por momentos al apabullante Noise de los mismísimos Endon. Ningún tema se mantiene rápido todo el tiempo como habitualmente se hace en el grindcore, sino que sus partes alternan entre el medio paso y otras más aceleradas con skank-beats y esporádicos blast-beats. Por ejemplo, Being a Bastard and Causing Harm To Others se me hace una especie de hardcore acelerado, mientras Life Or Death y Scenecore Sucks son más fieles al grindcore “clásico”. There Is No Solution es el único que llega a ultravelocidad por unos breves instantes. Crust is Dead como su nombre lo indica es puro crust-punk pero está lleno de salvajes pig squeals parecidos a los de Pete Chavez de Slaughterbox. No, no puedo llamar a estas vocales chillidos sino directamente eructos de puerco. No pude encontrar las letras pero por lo títulos de las canciones se nota que son chistosas. No Future, No Hope se sale un poco del libreto por su aplastante lentitud casi doomie diría, si no fuera por el incesante retumbe del doble bombo; las vocales son erráticas, parece un tema medio random como los que hace Infest a veces. El último tema es evidentemente una parodia del clásico KIMB… ABIG de Megadeth, pero usando riffs y licks de death-roll carcassiano... Al final el debut de ORDEROFGUTS resulta ser una escucha divertida, y, aunque no creo que trascienda mucho, tampoco es una pérdida de tiempo. Quizás en futuras ediciones den más de que hablar. Para fans de Caninus y Fear Of God. 
 
Puntuación: 65
 
 
* ¿esto es lo que llaman "Powerviolence"?

Eminem - Music To Be Murdered By (2020)

[Escribí el 70% de esta reseña en el 2020. Noten la repetición de palabras, jajaja]
 
Como no podía ser de otra forma, Music To Be Murder By es una continuación lírica de Kamikaze, aunque más variado musicalmente. Igualmente fue lanzado de sorpresa. No se dejen engañar por el título, este disco tiene poco que ver con el trabajo de Hitchcock, los interludios con la voz simulada de Alfred están totalmente fuera de lugar. El mundo no ha cambiado tanto desde el disco anterior, o al menos no en la mente de Shady, todos sabemos lo "desenchufado" que es, nos lo recuerda en sus letras constantemente. La ira, el odio, la ansiedad y otros sentimientos negativos siempre han sido las principales fuentes de inspiración y sigue molesto con las mismas cosas: el estado actual del rap, su (¿infundada?) idea de que no recibe el respeto que merece de parte del público, las mujeres, sus haters, Trump, Machine Gun Kelly, Lord Jamar… ah y la mala recepción de su disco Revival, jeje. 
 
So, a mi entender los temas están divididos líricamente en 2 categorías:
 
En la primera categoría tenemos los que tratan sobre sus traumas internos y su misoginia. No es de extrañar que sean las peores canciones. Realmente no hay nada nuevo que Eminem tenga que decir al respecto; ya sabemos que odia a su mamá y a las mujeres en general, que tuvo una infancia difícil y que tenía adicción a las pastillas y al alcohol. Todo eso está más que dicho, más que hablado, más que rapeado. Aunque la producción animada en estos temas quitan un poco los bordes a sus letras y le permiten desatar su faceta más edgy y burlona, los instrumentales son demasiado tediosos para mí. Por ejemplo, en los club “bangers” Those Kind Nights con Ed Sheeran (“I said I'm a candle, I go out if you blow on me”) y Good Guy 2.0 digo, Farewell (“If I catch you sucking another dick You better unsuck it”) las líneas cómicas no dan tanto cringe. Luego está la horrorosa Stepdad, donde el instrumental tan divertido no tiene nada que ver con un tema tan serio como el abuso infantil; y para qué hablar del coro (“I, I haaaaaaate/My, my, stepdaaaaaaaad.”)… Never Love Again es otra “love/hate song” en la cual hace una metáfora entre una relación tóxica y su adicción a las drogas (“You're my Xanax and my valium, I'm an addict, you're a downer”). Odio la producción y el coro, aunque los versos no están tan mal, especialmente el último cuando cambia el beat. También Leaving Heaven, otra balada con Skylar Grey que no acaba de convencerme con sus espantosos coros. Realmente no me dan muchas ganas de escuchar estos tracks, cada vez que salen en el reproductor me tengo que aguantar para no tocar el botón >>I. Por suerte no todos son así, pues está You Go’ Learn, un tema más serio donde Royce Da’ 5’9 muestra mucha habilidad con las rimas (lyrical myracle) y su obsesión con el racismo mientras Em rapea sobre su dura infancia en Detroit.
  
En la otra categoría tenemos al Slim Shady de los últimos años en su modo rap god/battle rapper, donde gusta exhibir sus rimas más extravagantes, continuos cambios de flows a velocidades supersónicas y letras retadoras. El objetivo es destruir completamente al oponente, no hay límites, lo bien deja claro en Little Engine: “Any rhyme that I say can and will be used against you“. La mayoría de estos temas son más conservadores en lo que a producción se refiere. Tenemos los trap beats de moda de D.a Got That Dope, los característicos hard-beats y sintetizadores de Dr. Dre y hasta el mismo Eminem aparece como productor en varios temas. El intro Premonition se siente como The Ringer 2.0: Aquí tenemos un solo verso de Em en el que vuelve a “responder” a todos sus críticos y haters (“They said I'm lyrically amazing/ But I have nothing to say/ But then when I put out Revival and I had something to say/ They said that they hated the awake me”) y alaba a Tech N9ne, Jay Z y 2 Chainz por su longevidad en la escena. Yah Yah casi necesita un párrafo aparte. No solo cuenta con otra buena colaboración de Royce sino también un monstruoso verso del legendario Black Thought. Es tan bueno que después de un rato Em le grita “¡sigue!” antes de soltar sus últimas barras. El mismo Rap God termina el tema a toda máquina rimando magistralmente los nombres de sus influencias. Mr. Porter se luce en la producción, con un cool sample vocal de Busta Rhymes y una bombástica base de durísimos drums y sintetizadores que no desentonaría en un tema de Run The Jewels. El estribillo de Q-Tip (otra leyenda) pone la cereza al pastel que es este temazo; por mucho el mejor del álbum. Otros cortes a destacar son el animado single Godzilla (con estribillo del recientemente desaparecido Juice WRLD) el cual contiene su verso más rápido hasta la fecha y I Will, with three quarters of the Slaughter(house) que es puro horrorcore enmascarado entre un beat espaciado y el calmado instrumental.
 
Darkness se sale de esas 2 categorías que mencioné pues es una especie de balada en la que hace un buen paralelismo entre un concierto suyo y el concierto de 2017 en Las Vegas donde el tirador Stephen Paddock mató a decenas de personas (Don't wanna hit the stage before they fill each row to the max / 'Cause that'd be totally wacked, you can't murder a show nobody's at). 
 
Music To Be Murder By es otro disco del Eminem de los últimos 15 años, con sus altas y bajas. Si bien es cierto que mesta esta versión combativa e hiper-técnica de Slim Shady no puedo dejar de reconocer que ya no tiene la consistencia de sus primeros trabajos. Debería ser consciente de ello y mejorar sus estribillos, además de la selección de instrumentales. O simplemente eliminar canciones que no deberían existir (Stepdad, Leaving Heaven) y apartar las más débiles (Marsh, Farewell, In Too Deep) para una versión de lujo del álbum, pues una hora de este rap super denso es demasiado para la mayoría de los mortales. 

martes, 15 de octubre de 2024