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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Haley Reinhart - Lo-Fi Soul (2019)

 

 

Recuerdo que a Haley la escuché por primera vez en un video del youtuber Z Reviews donde puso la versión de Creep interpretada junto a Postmodern Jukebox. Ella es un caso parecido al de John Lindahl: quedó tercera en la décima edición del concurso American Idol y enseguida la multinacional Interscope la fichó para luego desecharla debido a las bajas ventas de su álbum debut. Bueno, al menos logró grabar algo, al contrario del pobre John. Ahora me doy cuenta de que tengo afinidad hacia cantantes abandonados por grandes discográficas; ya hablé también de Tinashe e iré agregando otros nombres a la lista.

En Lo-Fi Soul Haley cambia su sonido luego de dos discos Pop. El álbum presenta una buena mezcla de Jazz, R&B (viejo), Soul, Blues y Rock. Algunos dicen que suena a Amy Winehouse, y sí tiene su parecido, pero el grueso de sus influencias vienen de más atrás: Aretha Franklin, Ella Fitzgerald, Etta James, Elvis Presley y las bandas de los años 60 y 70 que covereó en su anterior disco What's That Sound? (2017). Se notaban esas influencias, pero Listen Up! (2012) y Better (2016) estaban más emparentados con el Pop de Jesse McCartney y Natasha Bedingfield. Quizás éste es el sonido que siempre quiso hacer e Interscope no la dejaba. Algo así deja entrever en el tema título, cuando canta “I've got a lo-fi soul, or so I've been told / Taken back by the days of old / Sendin’ chills right to my bones” acompañada de suaves palmadas, una pandereta y acentuadas líneas de bajo. La canción también tiene ligeros niveles de distorsión de fondo, dando la impresión de estar escuchando un vinilo. En sus letras suele tratar los tópicos habituales de desengaño (How Dare You), reconciliación (Crack The Code), amor (Shook, Lo-Fi SoulStrange World, Don't Know How To Love You) y desamor (Broken Record). Por su forma de escribir parece tener la cabeza bien puesta sobre los hombros (no es tóxica ni posesiva), amén de mostrar algunas contradicciones. Sólo oye como pasa de “I don't need / Never needed much you see” (Lay It Down) a “Baby, tell me, where are you taking me next? / Is it Greece or in RomeA vacation at home/ I don't want normal 'cause that's been done” (Honey There’s The Door) en menos de 3 minutos. Volviendo a la música, la abridora Deep Water (mira ese maravilloso videoclip) ya presenta una muestra de las fusiones que escucharemos a continuación y al mismo tiempo tal vez sea la que guarde más similitudes con sus trabajos anteriores. Le sigue esa fresca combinación de doo-wop y modernos trap beats/808’s llamada Oh Damn, donde sus registros se tornan más expresivos. Y es que Haley tiene una voz muy educada y agradable al oído, y puede pasar con facilidad  de un tono muy dulce a otro áspero/rasgado tipo Janis Joplin o la mencionada Amy Winehouse (Don't Know How To Love You). Sin embargo, algunos temas se me hacen un poco tediosos precisamente porque se “cuelga” demasiado de su voz en varios momentos a capella o con mínima instrumentación, como en la balada a piano Some Way Some How, la acústica Crack The Code o en Lay It Down, donde casi todo se reduce a ella y un órgano. Los 3 representan ese tipo de música inofensiva de fondo que sueles escuchar con desinterés en un bar o restaurante caro, hasta que aguzas el oído y piensas “wow, esta chica canta realmente bien”. Por eso prefiero otras canciones más animadas que tienen excelente musicalidad y/o cadencias vocales interesantes, entre ellas la inusual Strange World, en la que el uso del ukelele le aporta una atractiva vibra hawaiana, la blusera Shook que presume de un chulo solo de guitarra eléctrica Broken Record, con ese sedoso teclado ochentero y una vibrante batería, mientras Haley sostiene las notas el tiempo justo al final de cada verso del coro (“Didn't your mama tell you not to goooo”).

Haley Reinhart tomó un gran riesgo con Lo-Fi Soul al tratar de abarcar varios géneros, pero se puede decir que el experimento le salió bastante bien: se mueve con soltura entre ellos sin perder personalidad, y es una representación más fidedigna de quién es ella como cantante. Incluso ha modificado sus viejos temas para adaptarlos a los lugares donde se presenta hoy (bares, restaurantes, teatros). Con 49 minutos se me hace un pelín largo por esos 3 o 4 temas en los que la composición (me parece que) no termina de cuajar. Al final, disfruto mucho del álbum, pero no tanto como de los otros 3¹.

¡Feliz cumpleaños Haley!

 


¹Listen Up!, Better y Off The Ground (2022), no cuento el de versiones.