domingo, 10 de noviembre de 2024

Machine Head - Bloodstone & Diamonds (2014)

                                                        


DÉCIMO ANIVERSARIO

[7-11-2014]

Wow, ya ha pasado una década desde la publicación de este álbum. Como corre el tiempo. Recuerdo escucharlo a los pocos días de su salida y, aunque me gustó bastante, nunca terminé de apreciar del todo algunas de sus canciones. La alineación venía apuntalada con el ingreso de Jared MacEachern al bajo, en sustitución del caído en desgracia Adam Duce, quien fuera pieza clave de la banda durante veinte años. Bloodstone & Diamonds está más o menos estructurado a la manera clásica que Machine Head aprendió de los primeros Metallica y que ya habían mostrado en discos anteriores: Lanzas dos temas muy “arriba” (el primero bien épico, el segundo más cañero/thrashero), para después ir variando un poco la intensidad y terminar con un trallazo que te deje con ganas de volver a poner el disco.

Now We Die: Nada mejor para abrir que un titánico corte de 7 minutos, el cual empieza suavemente con violines y un coro épico ala Leprous para luego arrasar todo a su paso combinando riffs thrash a medio tiempo con otros más groovies y partes orquestales.

Killer And Kings: Le sigue el primer single de B&D, más rápido/thrasheron y cargado de monstruosos breakdowns. La letra trata sobre el juego de cartomancia del Tarot y vaya, es inevitable reconocer que Robb canta con mucha pasión (¡de verdad se lo cree!) y tiene buen gusto al colocar sus vocales entre los riffs. Otro gran tema.

Ghost Will Haunt My Bones es una semi-balada groovera que presenta algunos giros de intensidad pero nunca llegar a explotar del todo. Robb Flynn y Phil Demmel se gastan una excelente sección de guitarras gemelas y también un tremendo duelo de solos.

Night Of Long Knives es bastante más volátil que la anterior, muy acorde con su temática terrorífica que describe la matanza de 6 personas por parte de los discípulos de Charles Manson. Dave McClain se presenta inmenso, mostrando sus mejores dotes técnicas tras los parches en el puente del tema.

Sail Into The Black: Casi la odié durante mucho tiempo debido a su duración de 8 minutos, hasta que logré “agarrarle la vuelta” hace como tres o cuatro años. Tiene un preámbulo muy lento que descarga en una sección super-pesada con ligera influencia de Black Sabbath. No es increíble by any means, pero tampoco aburre.

Eyes Of The Dead es probablemente mi favorita porque tiene de todo: un Flynn muy enchufado gritando a todo pulmón sobre riffs thrashers bien devastadores, varios stop & go (3:16), los punzantes armónicos de siempre, solos sublimes y hasta “stabs” ala Suffocation (4:32) y breakdowns que dan ganas de destrozar la habitación. De hecho, MH debería enseñar cómo hacer breakdowns a las bandas de deathcore actuales.

Beneath The Silt: un corte groovie sencillo e inefectivo ala Pantera, que desgraciadamente acarrea algunos de los problemas (riffs aburridos, voces endebles) de su período nu-metalero. A veces me lo salto cuando escucho el disco.

In Comes The Flood: Los riffs de notas largas y las gruesas líneas del bajo de Jared dominan todo el minutaje. Las vocales melódicas no son las mejores, pero cumplen. Su final es bien épico gracias (nuevamente) al uso de orquestaciones. También deja un mensaje de “conciencia” un poco izquierdoso y cringe (“I want to burn down Wall Street, baby“) para mi gusto.

Damage Inside: Balada superflua donde escuchamos a un Robb quejumbroso y soñoliento sobre suaves rasgueos de guitarra acústica; parece un tema de Stone Sour. Corta totalmente el flujo del álbum y de mala manera. Si insisten en meter baladas al menos deberían asegurarse de que sean decentes como Darkness Within y A Farewell To Arms.

Game Over: Este empieza lento pero levanta poco después a paso hardcorero, más breakdowns devastadores, un coro pegadizo y otra preciosa sección de guitarras dobladas. La letra parece lanzar dardos al ex bajista Adam Duce (“we almost fucking quit because how muchyou hate it”). Es una pena porque él y Flynn parecían ser “uña y carne”. La línea “Forever this friendship has died” duele como no tienes idea.

Imaginal Cells: Este instrumental es bastante cool (aunque algo largo) y contiene samples de noticias/entrevistas parecidos a aquellos del track Real Eyes, Realize, Real Lies del debut Burn My Eyes.

Take Me Through The Fire cierra el álbum al son de pesados grooves, un breve acelere a la mitad (y Dave pletórico de nuevo), más armónicos pinchados y riffs sencillos/repetitivos hasta el final. Es una buena canción, pero la verdad le falta energía para cerrar; yo hubiera terminado con Game Over o Eyes Of The Dead que empieza muy parecido a cómo termina Imaginal Cells.

Recuerdo que poco después de su salida mucha gente clamaba que Machine Head había perdido el impulso luego de dos buenos discos como fueron The Blackening (2007) y Unto The Locust (2011) … nada más lejos de la verdad. Acá las canciones son más grandes, más épicas, más complejas¹; pero también pegadizas y contundentes. De hecho, este disco es más pesado, en parte gracias al sonido MACIZO logrado por Juan Urteaga en la producción y el legendario Colin Richardson en la masterización. En todo caso Bloodstone & Diamonds fue otro golpe en la mesa de Robb Flynn & Co. para demostrar que seguían siendo los reyes del Thrash/Groove Metal.

 

86/100

 

¹ salvo las dos excepciones Beneath The Slit y Damage Inside. 

 


 


martes, 22 de octubre de 2024

Orderofguts - Orderofguts (2024)




Ya es hora de hablar de grindcore por primera vez. Si llevas tiempo siguiéndome te habrás dado cuenta de que me gusta que mi Metal sea rápido. Pero el Grindcore es demasiado limitado para llamarme mucho la atención, por eso todavía no lo he tocado y tampoco pienso hacerlo mucho en el futuro. Iba a empezar con una banda clásica pero en cambio dije “deja mejor darle espacio a una banda nueva” y escogí una al azar en Deathgrind.club (¿dónde si no?), que resultó ser mexicana; es la primera banda latinoamericana que comento. ORDEROFGUTS debuta en 2024 con este disco homónimo de 10 canciones y una duración de sólo 19 minutos. La portada muestra imágenes bastante inquietantes de las que realmente no quiero saber el contexto... Finalmente el álbum resultó no ser grindcore, al menos no en su forma más pura. Parece más una mezcla de crust-punk y algo de goregrind*, con guitarras bien distorsionadas, un bajo prominente, certera batería ¿programada? y vocales chillonas. La brutal combinación de esas guitarras tan abrasivas y los chillidos me recuerda por momentos al apabullante Noise de los mismísimos Endon. Ningún tema se mantiene rápido todo el tiempo como habitualmente se hace en el grindcore, sino que sus partes alternan entre el medio paso y otras más aceleradas con skank-beats y esporádicos blast-beats. Por ejemplo, Being a Bastard and Causing Harm To Others se me hace una especie de hardcore acelerado, mientras Life Or Death y Scenecore Sucks son más fieles al grindcore “clásico”. There Is No Solution es el único que llega a ultravelocidad por unos breves instantes. Crust is Dead como su nombre lo indica es puro crust-punk pero está lleno de salvajes pig squeals parecidos a los de Pete Chavez de Slaughterbox. No, no puedo llamar a estas vocales chillidos sino directamente eructos de puerco. No pude encontrar las letras pero por lo títulos de las canciones se nota que son chistosas. No Future, No Hope se sale un poco del libreto por su aplastante lentitud casi doomie diría, si no fuera por el incesante retumbe del doble bombo; las vocales son erráticas, parece un tema medio random como los que hace Infest a veces. El último tema es evidentemente una parodia del clásico KIMB… ABIG de Megadeth, pero usando riffs y licks de death-roll carcassiano... Al final el debut de ORDEROFGUTS resulta ser una escucha divertida, y, aunque no creo que trascienda mucho, tampoco es una pérdida de tiempo. Quizás en futuras ediciones den más de que hablar. Para fans de Caninus y Fear Of God. 
 
Puntuación: 65
 
 
* ¿esto es lo que llaman "Powerviolence"?

Eminem - Music To Be Murdered By (2020)

[Escribí el 70% de esta reseña en el 2020. Noten la repetición de palabras, jajaja]
 
Como no podía ser de otra forma, Music To Be Murder By es una continuación lírica de Kamikaze, aunque más variado musicalmente. Igualmente fue lanzado de sorpresa. No se dejen engañar por el título, este disco tiene poco que ver con el trabajo de Hitchcock, los interludios con la voz simulada de Alfred están totalmente fuera de lugar. El mundo no ha cambiado tanto desde el disco anterior, o al menos no en la mente de Shady, todos sabemos lo "desenchufado" que es, nos lo recuerda en sus letras constantemente. La ira, el odio, la ansiedad y otros sentimientos negativos siempre han sido las principales fuentes de inspiración y sigue molesto con las mismas cosas: el estado actual del rap, su (¿infundada?) idea de que no recibe el respeto que merece de parte del público, las mujeres, sus haters, Trump, Machine Gun Kelly, Lord Jamar… ah y la mala recepción de su disco Revival, jeje. 
 
So, a mi entender los temas están divididos líricamente en 2 categorías:
 
En la primera categoría tenemos los que tratan sobre sus traumas internos y su misoginia. No es de extrañar que sean las peores canciones. Realmente no hay nada nuevo que Eminem tenga que decir al respecto; ya sabemos que odia a su mamá y a las mujeres en general, que tuvo una infancia difícil y que tenía adicción a las pastillas y al alcohol. Todo eso está más que dicho, más que hablado, más que rapeado. Aunque la producción animada en estos temas quitan un poco los bordes a sus letras y le permiten desatar su faceta más edgy y burlona, los instrumentales son demasiado tediosos para mí. Por ejemplo, en los club “bangers” Those Kind Nights con Ed Sheeran (“I said I'm a candle, I go out if you blow on me”) y Good Guy 2.0 digo, Farewell (“If I catch you sucking another dick You better unsuck it”) las líneas cómicas no dan tanto cringe. Luego está la horrorosa Stepdad, donde el instrumental tan divertido no tiene nada que ver con un tema tan serio como el abuso infantil; y para qué hablar del coro (“I, I haaaaaaate/My, my, stepdaaaaaaaad.”)… Never Love Again es otra “love/hate song” en la cual hace una metáfora entre una relación tóxica y su adicción a las drogas (“You're my Xanax and my valium, I'm an addict, you're a downer”). Odio la producción y el coro, aunque los versos no están tan mal, especialmente el último cuando cambia el beat. También Leaving Heaven, otra balada con Skylar Grey que no acaba de convencerme con sus espantosos coros. Realmente no me dan muchas ganas de escuchar estos tracks, cada vez que salen en el reproductor me tengo que aguantar para no tocar el botón >>I. Por suerte no todos son así, pues está You Go’ Learn, un tema más serio donde Royce Da’ 5’9 muestra mucha habilidad con las rimas (lyrical myracle) y su obsesión con el racismo mientras Em rapea sobre su dura infancia en Detroit.
  
En la otra categoría tenemos al Slim Shady de los últimos años en su modo rap god/battle rapper, donde gusta exhibir sus rimas más extravagantes, continuos cambios de flows a velocidades supersónicas y letras retadoras. El objetivo es destruir completamente al oponente, no hay límites, lo bien deja claro en Little Engine: “Any rhyme that I say can and will be used against you“. La mayoría de estos temas son más conservadores en lo que a producción se refiere. Tenemos los trap beats de moda de D.a Got That Dope, los característicos hard-beats y sintetizadores de Dr. Dre y hasta el mismo Eminem aparece como productor en varios temas. El intro Premonition se siente como The Ringer 2.0: Aquí tenemos un solo verso de Em en el que vuelve a “responder” a todos sus críticos y haters (“They said I'm lyrically amazing/ But I have nothing to say/ But then when I put out Revival and I had something to say/ They said that they hated the awake me”) y alaba a Tech N9ne, Jay Z y 2 Chainz por su longevidad en la escena. Yah Yah casi necesita un párrafo aparte. No solo cuenta con otra buena colaboración de Royce sino también un monstruoso verso del legendario Black Thought. Es tan bueno que después de un rato Em le grita “¡sigue!” antes de soltar sus últimas barras. El mismo Rap God termina el tema a toda máquina rimando magistralmente los nombres de sus influencias. Mr. Porter se luce en la producción, con un cool sample vocal de Busta Rhymes y una bombástica base de durísimos drums y sintetizadores que no desentonaría en un tema de Run The Jewels. El estribillo de Q-Tip (otra leyenda) pone la cereza al pastel que es este temazo; por mucho el mejor del álbum. Otros cortes a destacar son el animado single Godzilla (con estribillo del recientemente desaparecido Juice WRLD) el cual contiene su verso más rápido hasta la fecha y I Will, with three quarters of the Slaughter(house) que es puro horrorcore enmascarado entre un beat espaciado y el calmado instrumental.
 
Darkness se sale de esas 2 categorías que mencioné pues es una especie de balada en la que hace un buen paralelismo entre un concierto suyo y el concierto de 2017 en Las Vegas donde el tirador Stephen Paddock mató a decenas de personas (Don't wanna hit the stage before they fill each row to the max / 'Cause that'd be totally wacked, you can't murder a show nobody's at). 
 
Music To Be Murder By es otro disco del Eminem de los últimos 15 años, con sus altas y bajas. Si bien es cierto que mesta esta versión combativa e hiper-técnica de Slim Shady no puedo dejar de reconocer que ya no tiene la consistencia de sus primeros trabajos. Debería ser consciente de ello y mejorar sus estribillos, además de la selección de instrumentales. O simplemente eliminar canciones que no deberían existir (Stepdad, Leaving Heaven) y apartar las más débiles (Marsh, Farewell, In Too Deep) para una versión de lujo del álbum, pues una hora de este rap super denso es demasiado para la mayoría de los mortales. 

martes, 15 de octubre de 2024


viernes, 13 de septiembre de 2024

Chris Brown - Heartbreak On A Full Moon (2017)

 

 

No hay dudas de que Chris Brown es un tipo súper talentoso. Todo en lo que se mete lo hace bastante bien, ya sea cantar, componer, rapear, jugar basket, pintar, actuar, bailar, etc. Algunos dicen que podría ser el Michael Jackson de esta generación y yo estoy (medio) de acuerdo, pero decidió hacer cosas que lo alejaron de ese estatus de súper-estrella. Y no me refiero a las cosas reprobables de su vida personal (que también), estoy hablando específicamente de música. Pelear constantemente con la disquera y sacar mixtapes con Ray J y Tyga no es algo que otras superestrellas del género como Usher o Beyonce harían. Y lanzar un álbum oficial de 45 canciones es otro de esos movimientos raros. Quizás sólo quería “hackear” el sistema de streaming para llegar al número 1 en el Top 200 de la Billboard. Pero con toda esa estrategia de marketing con documental biográfico incluido y la promoción masiva que tuvo parecía que Chris quería probar algo más con Heartbreak On A Full Moon. Recuerdo el momento cuando lo escuché: fue poco después de su lanzamiento y estaba en una feria que hicieron en el parque de Guanabacoa. Pero en ese momento no me gustó mucho debido a su abultado metraje. Me pasó algo parecido con Indigo dos años después. En 2022 Chris me volvió  a ganar con Breezy y entonces volví a repasar (y apreciar) este disco. 

Ahora bien, yo estaba en el bando de los que considerábamos que CB nunca había sacado una canción “mala” pero también entendía a los que decían que estaba sacando la misma canción una y otra vez. Y este álbum medio vino a validar esas afirmaciones. Una buena parte de HBOAFM se compone de ese R&B moderno que se combina mucho con el Hip-Hop o más específicamente con uno de sus subgéneros: el Trap. La producción está llena de hi-hats, cajas secas, pesados subgraves de los 808 y ritmos característicos del Trap además de muchas letras rapeadas. La gran cantidad de canciones y el sobreuso de estos elementos crean un ambiente llano y compacto, donde realmente no hay picos ni zanjas, se mantiene “cool” todo el tiempo. Para colmo hay malas selecciones de samples/efectos, como las extrañas tres notas del saxofón en Sensei y ese molesto sonido de conectar dispositivo de Windows (en serio) en Paradise. También hay otra buena cantidad de canciones con influencia de EDM, electropop y ritmos tropicales que en teoría aportan diversidad pero realmente no rompen esa dinámica estática¹ del flujo del disco. Echo en falta temas de R&B más clásico, así como slow jams y/o baladas. Y me sorprende la ínfima cantidad de artistas invitados (solo 14) para 45 canciones. Por primera vez no aparece Lil Wayne, por ejemplo. Lo que salva un poco a HBOAFM de la monotonía es la siempre competente voz de Chris (aunque ayudada por el autotune) y su capacidad de hacer versos y coros memorables con inflexiones vocales interesantes. Por eso algunas canciones promedio sobresalen cuando su voz te “golpea de la manera correcta”, como en On Me y Reddi Wip. Por otra parte, no puedo elogiar mucho sus letras porque no son nada especial. En general tratan temas habituales en el R&B como las fiestas (Hangover, Party), las rupturas amorosas (Paradise, Even, tema título), el sexo (Roses, Confidence, Rock Your Body, Privacy) y el “amor” (Questions, Run Away) de forma bastante sencilla. No hay mucho “coco” detrás de estas letras, pero bueno, ese no es el objetivo del R&B. El álbum levanta un poco el ánimo en las últimas 5 canciones, incluyendo el excelente bop Only 4 Me (feat. Ty Dolla $ign & Verse Simmonds), uno de los mejores temas y que no entiendo como no fue un sencillo promocional. Hablando de singles, de estos solo puedo destacar a Hope You Do (con el mismo sample de Donell Jones que usó Trey Songz en Good Girls Vs Bad Girls), el club-banger Privacy y el dancehall Questions.

Resumiendo: En HOAFM encontramos a un Breezy en modo autopiloto. Es un álbum para los incondicionales… como yo. Los demás (aka la mayoría) si acaso harán una playlist con sus 5 o 10 canciones favoritas. Pero a mí me gusta bastante. Cuando tengo un viaje largo a veces me zampo la versión Deluxe de 57 canciones que llega hasta las 3 horas, 18 minutos y 24 segundos. Si por mí fuera cambiaría algunos temas de la versión regular con otras de la versión Deluxe que considero mejores y aportan más variedad musical. Quitaría This Ain’t, Sensei, Paradise y Covered In You y en su lugar pondría Don't Slow Me Down, Water, Get Off y Secret. Por suerte Chris evitaría caer en la monotonía en trabajos posteriores. Si comparas las mejores 30 canciones de HOAFM con todas las 30 del álbum posterior enseguida notas que Indigo es notablemente más variado y entretenido.

Pasando a otro tema, este disco es interesante porque suscita una pregunta importante: ¿cuánta música es demasiada en un álbum? Para mí el límite disfrutable está en 2 horas. Pero a la mayoría de la gente le es muy difícil siquiera digerir 1 hora. Chris Brown es uno de los pocos artistas que (más o menos) puede salirse con la suya porque tiene el talento suficiente para mantener tu atención por tanto tiempo, aunque las canciones sean similares. Quizás Drake puede ser otro. O Beyoncé. Debería ser alguien que pueda hacer varios géneros. Ah, esa es otra cosa, también depende del género. No se me ocurre una banda de Metal que saque un disco de dos horas y no aburra. Bueno, la verdad nunca he escuchado uno. Probaré con To Be Kind de Swans y después les digo. Otra forma de verlo es: prefiero tener un álbum con muchas canciones de dónde puedo escoger mis favoritas a conformarme con uno más corto del cual sólo me gusten 2 o 3 de 12. Ahora la gente hace eso con las playlist de todas formas. 



¹ Parece un oxímoron


miércoles, 4 de septiembre de 2024

Cephalotripsy - Epigenetic Neurogenesis (2024)



Casi nadie está hablando de este trabajo, aunque sea el regreso de una banda icónica en su género. Y me da la medida del estatus actual del Slam que parece tener una amplia legión de seguidores pero si no fuera por los memes la mayoría no le prestaría “atención”. En realidad (casi) se ha convertido en una especie de paria del Metal junto con el goregrind, pornogrind y demás excomulgados. Nunca vas a ver un disco como este en las listas de “lo mejor”, por muy bueno que sea. Hay una razón de peso para este rechazo pero eso lo explicaré más adelante. Los Cephalotripsy debutaron en 2007 con Uterovaginal Insertion Of Extirpated Anomalies, un disco de Slam promedio a primera vista pero con algunas peculiaridades que lo convirtieron rápidamente en un clásico del subgénero. La banda no había sacado otro disco en 17 años a pesar de haber regresado a las tablas en 2017. Esta vez el fundador Angel Ochoa (voz) se ha reunido con músicos de primer nivel: Diego Sánchez (Disgorge) en el bajo, Alber Ríos (Ossification) en la batería y el también fundador Andrés Guzmán (Gortuary) como guitarrista. 

Antes de escuchar la primera nota ya podemos apreciar algunos cambios. Las letras parecen tomar una temática menos explícita y más centradas en temas de ciencia ficción, si nos guiamos por la portada y los títulos de las canciones. Luego del casi-obligatorio intro tenebroso de un minuto llega el primer tema Alpha Terrestrial Polymorph y también escuchamos varias alteraciones en su música. Para empezar el sonido es muy nítido y potente acorde con las producciones actuales. Por otro lado se nota que han tomado un enfoque del Slam más moderno en lugar de aferrarse a su estilo original. Angel Ochoa sigue impresionando con su voz ultra-gorrina (aunque también es algo monótona) y curiosamente acá funciona mejor que en Condemned donde los tempos son mucho más rápidos. Quizás este sea el mejor performance de su carrera. Si no me creen escuchen el final del último tema Induced Primordial Regression. Los tres vocalistas invitados son casi tan brutales como el mismo Angel. De hecho no puedo identificar las partes de Tyulkin Ivan y apenas las de Clayton Meade y del legendario Matti Way que entran a la mitad de sus respectivos temas. Es una delicia poder escuchar el bajo de Diego permanentemente, sobre todo cuando se anota algún momento destacado (Excision of Self 1:00). Alber Ríos tiene una actuación bastante sobria, sin abusar de sus dobles bombos (a diferencia del baterista anterior) y manejando muy bien los múltiples cambios de tiempo. Pero Andrés es el que lleva la música de Cephalotripsy a otro nivel con la inclusión de distintos riffs que aportan un gran dinamismo a las canciones, cuando en el debut la mayoría eran muy sencillos. Puedo citar por ejemplo, la inclusión de varios riffs deathmetaleros ala Deicide en Excision of Self y Arcane Rites of The Transdimensional Progeny y otros casi thrashers en Alpha Terrestrial Polymorph. Por supuesto, todavía dominan ampliamente los riffs slams machaca-cráneos pero por suerte Andrés también le da cierta variedad a estos, como cuando los ralentiza varias veces en el mismo tema o casi los convierte en breakdowns (Ulcerated Mass of Pestilent Engorgement). Si tengo que destacar algún tema sería Lo Tech Non Entity por ser el más técnico¹ y variado, con armónicos muy acentuados, varios “stop & go” y despuntes en forma de blast beats. Pero realmente no hay un momento de relleno durante los 32 minutos (5 minutos menos que el debut), cada canción es un tremendo asalto a los oídos. 

Hasta ahora no he mencionado ni un problema con el álbum,  entonces quizás piensas “¡es perfecto!” pero no es así. Epigenetic Neurogenesis es “objetivamente” superior al debut e incluso puede ser de lo mejor que el género tiene para ofrecer en 2024 pero no es relevante en un contexto más amplio fuera del Slam. Un “problema” con los discos de regreso es que estas bandas ya perdieron el estatus innovador que tenían cuando empezaron. En 2007 el Slam no había explotado todavía, entonces tuvieron la oportunidad de dejar una marca con Uterovaginal Insertion Of Extirpated Anomalies. Pero ya estamos en otra época, ahora es más difícil destacar porque hay muchisisísimas bandas (incluyendo cientos de copias de Cephalotripsy), entre ellas varias con una buena calidad compositiva como Analepsy, Organectomy y Vulvodynia. Sin embargo, ninguna tiene una propuesta realmente novedosa. El estilo casi no ha evolucionado en 12 años desde aquel The Anomalies Of Artificial Origin de Abominable Putridity, por eso a menudo es desdeñado. Y Epigenetic Neurogenesis también deja una sensación de deja vu, de “he escuchado esto antes”. En parte es comprensible porque seriamente: ¿cuántas variaciones y combinaciones se pueden hacer de esos riffs lentos que caracterizan el Slam desde hace más 25 años? No muchas². Algunos fans han llegado al punto de mostrar una supuesta evolución poniendo ejemplos de bandas como Defeated Sanity, Disentomb y 7 H. Target³ que realmente no pertenecen al género. Habiendo dicho todo esto, yo mismo no tengo una solución para este estancamiento porque al final del día esto es Slam, aquí no hay mucho espacio para la improvisación ni las nuevas ideas. Lo tomas o lo dejas. Juzgándolo así (sin esperar nada nuevo) entonces sí es un buen disco. ¿Valieron la pena los 17 años de espera? Yo prefiero tenerlo que no. 

Puntuación: 82

¹ ¿Por eso la palabra “tech” en el título?

² Bueno ya vimos la reciente polémica entre Guttural Slug y The Dark Prison Massacre donde la primera acusa a la segunda de copiarle riffs de tres canciones.

³ No me interesa que tengan un álbum llamado Psy Slam Damage, no es Slam.