jueves, 11 de septiembre de 2025

Busta Rhymes - Extinction Level Event 2: The Wrath of God (2020)

 


En 2013 se anunció que pronto saldría una secuela del Exctintion Level Event original de 1998, pero no se habló más del proyecto hasta dos meses antes de su lanzamiento oficial el 30 de octubre de 2020. Durante esos años se convirtió en una especie de secreto a voces, y algunos incluso rumoraban que Busta estaba preparando el mejor álbum de todos los tiempos. Tuvimos que esperar 7 largos años para poder escuchar de nuevo al rapero (aparte de alguna que otra colaboración). y la verdad no pudo sacarlo en un mejor momento, considerando los duros días que se vivieron por aquellas fechas.

 

A mi parecer hay tres aspectos que sobresalen en E.L.E. 2: TWOG. El primero es la producción, algo que le había fallado en sus últimos 3-4 trabajos. De ella se hacen cargo las leyendas 9th Wonder, DJ Premier, Pete Rock, el desaparecido J Dilla, Hi-Tek y especialmente Nottz, cuyos dedos están desparramados por todo el álbum. El disco contiene suficiente diversidad para complacer a críticos y fanáticos: por un lado tienes algunos de los boom baps más duros que escucharás en tu vida (Strap Yourself Down, True Indeed, Look Over Your Shoulder, Freedom, el tema título), así como otros más sosegados (Deep Thought, Don't Go, You Will Never Find Another Me, Master Fard Muhammad), beats de trap moderno (Oh No, The Don & The Boss), un guiño al pop-rap de principios de siglo (Where I Belong) e instrumentales tan excéntricos que sólo asociarías con el propio Busta. En estos últimos lo mismo encontramos ritmos desfasados (Czar, Outta My Mind), que bucles de notas de 8-bits (Slow Flow) y sonidos de alarmas aéreas (The Purge). En principio pueden parecer desconcertantes, pero con sucesivas escuchas comprobarás que funcionan bien, en parte gracias a los malabáricos flows que hace el rapero por encima.

 

El segundo aspecto destacado son los invitados. Algunos funcionan a manera de complemento para desarrollar diferentes conceptos, como Rakim en el cinemático y apocalíptico E.L.E. 2 Intro y la talentosa Rapsody, quien ayuda a contar una compleja historia de divorcio y posterior custodia parental en Best I Can¹. Por su parte Kendrick Lamar saca lo mejor de Busta en Look Over Your Shoulder, al activar de cierto modo su lado competitivo con un verso muy “flashero”, si bien no me impresiona tanto el sample vocal de (un jovencísimo) Michael Jackson sobre ese boom bap beat. El sencillo promocional YUUUU muestra la divergente personalidad de Anderson .Paak cuando combina Rap y R&B medio futurista y Slow Flow resucita al desaparecido Ol' Dirty Bastard con otro de sus coros “narrados” poco convencionales. La presencia femenina ayuda a calmar los ánimos hacia el final del álbum: Mariah Carey aporta un estribillo casi susurrado en Where I Belong², mientras Mary J. Blige y Nikki Grier deslumbran con sendos coros melódicos en You Will Never Find Another Me y Freedom?.

Y por último, pero no menos importante está el propio Busta Rhymes siempre portando esa voz gruesa y profunda, casi gutural, pero suficientemente comprensible para desatar toda su destreza lírica y su vasto arsenal de flows con una claridad envidiable. Vaya, parece un Jorthkyn³ que saltó un millón de años en la escala de la evolución. Y sigue marcado todas las casillas de lo que se considera un buen maestro de ceremonias (MC): esquemas de rimas complejas, ingeniosos juegos de palabras y sobre todo una excelente capacidad de sincronizar sus flows con cualquier instrumental, rapeando enérgicamente o de forma más metódica según se requiera, sin dejar de lado su característico “rapity rap” flow que tanto ha impresionado a lo largo de tres décadas. En el aspecto lírico tampoco se queda atrás, pues cubre una decente variedad de tópicos, cuidando de no convertir E.L.E. 2 en un mero espectáculo de “lyrical miracle”. Y claro que hay canciones de pura exhibición “verborreica” (True Indeed, Oh No, Slow Flow, Outta My Mind, Look Over Your Shoulder), pero la mayoría se dedican a desarrollar los temas implícitos en el título del álbum, aunque también encontramos momentos de autorreflexión (You Will Never Find Another Me, Deep Thought) y hasta autobiográficos (Best I Can). A veces es difícil comprender bien los significados detrás de algunos cortes pues tratan al mismo tiempo temas raciales, religiosos (hay múltiples referencias a la llamada Nation Of Islam y a su creador Wallace Fard Muhammad), profecías apocalípticas, teorías de conspiración y crítica social. O sea, sí se entienden las barras por separado, pero están mezcladas de manera un poco caótica. Normalmente no cito muchas letras para acortar las reseñas pero esta vez haré una excepción y pondré (sólo) tres de las más llamativas:

 

“Pants too tight, nigga, it's been part of the plan, fool

They fucked around and made the demasculinization of man cool

Appreciate my pop, never stop 'til the death of me

Raise the silly men and I'll never disgrace my legacy

Fuck following trends that don't make us men is the recipe

Care for your women, your mother and children, it's necessity”

[E.L.E. 2 The Wrath of God]

 

“When I arrive, my theme music got a pound to it

And when I leave, even my shadow got a sound to it”

[Look Over Your Shoulder]

 

“The mathematician of this rap expedition

Mastered the precision of the faster addition after you listen

Smashin' a whip, I'm fast with the wisdom I give

I'm fluently speakin', who would be teaching jewels like science is hittin'?”

[True Indeed]

 

Ahí vemos tres diferentes muestras de su amplio lirismo: en la primera recita extrañas barras de rap ¿“conservador”?, luego nos deleita con una ocurrente pieza de imaginería y en la última deja un poco de lado el “mensaje” para centrarse en esquemas de rimas internas multisilábicas.

 

En conclusión, Extinction Level Event 2: The Wrath of God significó el gran regreso Busta que todos esperábamos y por lo menos a mí se me hace su mejor disco desde Anarchy (2000). Como pega sin duda tengo que mencionar las molestas apariciones del comediante Chris Rock, cuyo “humor” desencaja totalmente con el espíritu del álbum.



¹ el solo hecho de escuchar a una mujer tomar responsabilidad (accountability) por algo ya es motivo de celebración↩
² que parece la secuela intelectual (e instrumental) de su colaboración anterior I Know What You Want↩
³ ogro de El Señor De Los Anillos↩

 


jueves, 14 de agosto de 2025

DYING FETUS - REIGN SUPREME (2012)

DYING FETUS ranking

#1: Reign Supreme



Este disco merece una reseña detallada ya que es uno de mis favoritos, pero ahora mismo sólo quiero terminar con el ranking y pasar a otras cosas. Realmente no hay mucha discusión entre los fans de Dying Fetus sobre cuáles son los dos mejores álbumes de la banda, pero alguno se preguntará por qué pongo a Reign Supreme en el primer puesto si ya dije que Destroy The Opposition es el más importante e influyente dentro de su discografía. Pues porque aprecio el hecho de que volvieran a sacar algo tan monumental, sobre todo tan adentrados en su carrera (21 años). Estoy como diciendo: “ok, lo hicieron de nuevo, DTO no fue casualidad”¹. No hay muchas diferencias entre ambos discos: este presenta una producción limpia y “seca”, además de un ligero aumento de tecnicismo. Eso sí, Trey Williams (baterista) es casi la antítesis de Kevin Talley: tremendamente rápido y certero, pero menos hiperactivo y más sobrio a la hora de hacer rellenos (fills). Todos los elementos característicos de la banda (riffs hipertécnicos, grooves, slams, marchas, juego de voces ásperas y guturales, etc²) funcionan a la perfección, la ejecución es súper ajustada y el ligero viraje hacia el Death Metal Técnico fue acertado tras un Descend Into Depravity más pegadizo y orgánico. La abridora Invert The Idols es el mejor ejemplo: empieza con implacables sweeps de guitarra y bajo que mutan hacia un riff sinuoso y repetitivo (0:11), el cual da paso a ritmos machacantes (0:27); luego repiten el mismo patrón hasta llegar al clímax final compuesto por sendos grooves y slams (1:31) que probablemente te hagan cabecear hasta separar tu cabeza del cuello en la primera escucha. Y todo en sólo 2 minutos y 6 segundos. Subject To Beating no se queda atrás con un riff inicial tan pegajoso y monumental que compite con el legendario Praise The Lord (Opium Of The Masses). No hablaré sobre el resto de los temas porque todos son igual de excelentes, no hay uno de relleno. Las letras tratan temas variados como la guerra (The Blood Of Power, In The Trenches), el homicidio (Subject To A Beating), el abuso de las drogas (From Womb To Waste) y la manipulación de masas a través de la prensa (Dissidence) o de la religión (Invert The Idols). Como dije antes, Reing Supreme viene siendo una versión (r)evolucionada del injustamente denostado War Of Attrition, la diferencia es que acá acortaron las canciones para hacerlas más memorables. Quizás los “chicos” de Dying Fetus estaban “motivados” por la profecía maya del fin del mundo y querían despedirse por todo lo alto sacando esta obra maestra aquel 19 de junio de 2012 .

 

 Puntuación: 98


¹ parece que lo digo como si los otros discos fueran malos, jaja↩
² no quiero repetirlos por novena vez↩


miércoles, 16 de julio de 2025

Joyner Lucas - Not Now I'm Busy

 

 

Descubrí a Joyner Lucas por su participación en la canción Siracha de Tech N9ne, pero empecé a escarbar en su discografía cuando vi el video de I’m Not Racist y rápidamente se convirtió en uno de mis raperos favoritos. {Pausa} Canciones como Ross Capicchioni, Jumanji, I’m Not Racist, Keep It 100, Backwords y los remixes de éxitos como Bank Account, Mask Off y DNA me mostraron su tremenda maestría para contar historias desde perspectivas diferentes y excelsa habilidad con unos flows siempre cambiantes, muchos dobles sentidos e ingeniosos juegos de palabras. Su mejor trabajo hasta la fecha es 508-507-2209, lanzado en 2017, un álbum/mixtape conceptual centrado en el suicidio. Poco después saltó a la “fama” con el mencionado video de I’m Not Racist (nominado a los premios Grammy en la categoría de Mejor Video Clip) y el single Lucky You junto a Eminem, que llegó al puesto 6 del Top 100 de la revista Billboard. Luego lanzó ADHD (debut oficial) y el EP Evolution en 2020, dos trabajos “pasables” que denotaban poca originalidad en la producción y signos de agotamiento lírico, parecía que ya no tenía algo nuevo para contar. Las consiguientes colaboraciones con J. Cole y Ty Dolla $ing hicieron que mi interés por su música disminuyera aún más. {Pausa} Hasta la calidad de sus videos bajó en esa época. No volví a escucharlo hasta el año pasado cuando me topé con este disco de casualidad mientras merodeaba por la página web de Apple Music.


Primero quiero felicitar al productor Leo Son por darle personalidad propia a todos los temas, aunque la mayoría tengan una base trap (1, 2, 3, 6, 7, 8, 13, 14 y 15) o de boom bap tradicional de la Costa Este.


Put Me On da comienzo al álbum con tranquilas notas de arpa acompañadas por un saxofón tipo Kenny G sobre una base trap. Joyner no pierde tiempo para enseñar su formidable habilidad como rapero, al acelerar y frenar los flows a voluntad, pero siempre rimando las últimas 3 sílabas de cada verso. Esto es bastante difícil de mantener por mucho tiempo, especialmente si quieres evitar repetir palabras. La letra va sobre su complicada relación con las mujeres y el ascenso a la fama. Put Me On termina con uno de los outros que aparecen al final de algunas canciones, en los cuales escuchamos a Joyner hablando encima de una televisión (¿grabada en cinta VHS?) que constantemente cambia de canales. 8/10

 

En I’m Ill la cosa se pone seria con un Joyner más agresivo y enfocado (“From the moment I was born, in the booth, I was activated”) que prácticamente vuela sobre el animado sample del éxito Can You Feel The Beat. Estas dos canciones hacen un buen combo de apertura parecido a los que exhibe T.I. en los álbumes Paper Trail (el segundo tema se llama I’m Illy), Trouble Man y Dime Trap. 9

 

Waiting On This: Tercer tema seguido con base de trap (esta vez agrega trompetas) y Lucas hablando de dinero y de cómo la gente le ha dado la espalda:

 

“I came up from nothin', way layin' on bricks

Been sleepin' in bandos and payin' no rent

Everyone loves you when fame don't exist

When I made a million, they say that I switched”

 

Vocalmente tampoco esboza mucha originalidad, pues si bien hace algunas inflexiones y cambios de flows, su forma de rapear me recuerda mucho a Drake en los versos y a Meek Mill en el coro. 7

 

Broski cuenta la retorcida conversación (bueno, es casi un monólogo) con un amigo de la infancia que se vuelve envidioso de su éxito y a la vez se siente abandonado por este, aunque también expresa gratitud por las veces que lo ha ayudado. El instrumental lento y atmosférico por un momento se oscurece en la parte más perturbadora de la historia. Excelente tema que desgraciadamente tiene poco replay value por ser tan denso. 10

 

Fake Promises mantiene el tono bajo con un rapeo pausado y otro fondo atmosférico bastante simple, casi desprovisto de percusión. Le letra es confusa porque primero le recrimina a la chica su superficialidad (“I just kinda wish that you wasn't so superficial”), pero enseguida procede a hacerle (falsas) promesas relacionadas con hacer dinero y comprar artículos de lujo (“I'll show you how to make your own brand and not pay designers / But I'll still buy you that Chanel bag”). Y es una pena desaprovechar el delicado coro de esa chica¹ en un tema tan… decente. 6

 

When I Need Love: Nunca pensé que se podía sonar así de bien al rapear tan rápido sobre el amor. Sólo alguien con esta destreza puede usar el manoseado sample de Who Can I Run To sin aburrirme. Las líneas “Starin' at pictures, anxious (Yeah) / Prayin' one day, we go back to before we became Some distant strangers” y “It's been too long Prolly moved on, but I really got a million questions (Woah) / Promise I don't got no ill intentions / Tell me what I gotta do to feel your presence” me llegan hasta el alma, podría haberlas escrito yo. 10 

 

Cut U Off mantiene la misma temática de los amigos convertidos en enemigos. La producción tira más hacia el Drill, y es normal teniendo como invitado a uno de los reyes del subgénero: YoungBoy Never Broke Again, quien hasta se arriesga metiendo un buen gancho melódico al final de su estrofa. 8 

 

What's That es similar a las 3 primeras canciones, tanto en el instrumental como en la temática, aunque Joyner juega un poco más con diferentes flows. Quiero destacar sobre todo ese segundo verso lleno de rimas multisilábicas, dobles sentidos y un toque de irónica autocrítica:

 

“My rims are clean, they be sitting in comet

I'm 'bout to count all my commas in private

Our bank account ain't got nothin' in common, nigga (Look)

And your common sense don't make cents with my commas

If you got no sense or no commas don't comment

Bitch, I'm so wavy, I live on an island…

Nah, scratch that”

 

Si, otra vez hablando acerca del dinero, empiezo a preocuparme... 7

 

Con Sticks And Stones me pasa lo contrario de Fake Promises: si me fijo solo en la letra es un temazo, pero me aburre escucharla debido al soso beat y los lentos flows del oriundo de Worcester y el invitado Conway The Machine. Igual no es algo demasiado grave. 7

 

Best For Me vuelve al tema de la amistad, pero esta vez el amigo es adicto a las drogas y se muestran ambos lados de la historia, como Joyner nos tiene acostumbrados. El segundo verso (del drogadicto) es muy conmovedor y se nota la influencia de J Cole por la forma cómo entona el final de cada barra. Además, tiene un bonito coro del rapero convertido en cantante favorito de todos, Jelly Roll. La mejor canción del álbum para muchos. 8 

 

I Didn't Go presenta un manso boom bap acompañado por sombrías notas de piano y apacibles ad-libs femeninos. Los tres raperos no decepcionan, aunque hay un antagonismo entre los discursos medio desesperanzadores de Lucas y Symba y el sermón positivo del desaparecido DMX. Este tipo para mí es el rapero más sobrevalorado de la historia, pero reconozco que a veces su poderosa voz y la pasión que le pone a sus versos casi te obligan a pararte y escuchar. Incluso el menos fan de DMX (yo) se erizaría al escucharlo acá sabiendo que es una de sus últimas grabaciones². 8

 

Three Little Pigs es otro boom bap en el cual Joyner actualiza y da una vuelta de tuerca a la conocida fábula. Desde las primeras líneas te das cuenta hacia dónde va la historia, no haré spoiler. 7

 

24 hours to live maneja un concepto interesante que solo había escuchado con anterioridad en el tema del mismo nombre lanzado por Nick Cannon y varios “battle rappers”. Lucas suelta barras rápidas como ráfagas de Uzi y parece tomar inspiración del guión de la película The Purge, porque cuenta todas las fechorías que cometería en ese último día. ¿Por qué no aprovechar el tiempo de forma más inteligente y tranquila? Con todo, es una escucha entretenida; deberían incluirla en la banda sonora de la próxima entrega de la serie. Las notas del piano al fondo recuerdan a las de Gucci Gang y Look Alive, temas que él remezcló en 2017. 8

 

Still Alright cuenta con las colaboraciones de Logic y Twista, dos que también destacan a la hora de rapear rápido y vaya si lo demuestran. La verdad me sorprendieron gratamente, pues se ponen a reflexionar sobre sus carreras de una manera inspiradora, yo esperaba otra vibra más agresiva. El largo y detallado verso de Twista al final se lleva las palmas. 10 

 

Seventeen no tiene mucho misterio: potentes 808’s, hi-hats, rápidos triples flows y más frases vanidosas: 

 

“I woke up this mornin' then made me some money,

I really just caught me a vibe (Yeah)
Took back the foreign and bought the DeLorean, 

I think I'm Marty McFly (Let's go)”

 

Parece una versión alegre de los primeros 3 temas gracias al sample (laaaa-lalaaa-lala-la-la) del tema Donald Trump de Mac Miller. 7

 

How Much Do You Love Me comienza con una mujer reclamándole a Joyner que nunca le dice cuánto la ama, dando pie a que él responda con más falsas promesas como: “If you had alopecia, and your hair never grew Then I would shave my shit bald just so I could look like you“, “If you had one arm and you couldn't tie your shoes Then I might cut off my arm just to give that shit to you” y otras afirmaciones por el estilo que no resultan para nada sinceras. El suave sintetizador tipo g-funk de fondo es lo único destacable. 5

 

El tema título es un outro donde Joyner no rapea sino que saca su faceta como actor, al narrar una especie de resumen de los temas tratados en el álbum (“And when I say, "Not now, I'm busy" That means I was too busy to face myself”) y de paso da cierre a los interludios que mencioné al principio (“The old me just don't exist, so fuck you, yo”). 7

 

 

Este posiblemente sea mi disco favorito de Joyner. {Pausa} Y podría haberle ganado mucha notoriedad, pero pasó casi desapercibido debido a su coincidencia en el tiempo con “el evento” que marcó al mundo del Hip-Hop en 2024. La verdad no lo escuchaba tan “hambriento” desde el mixtape 508-507-2209. Sin embargo, el Joyner actual es un animal diferente que sigue apegándose a contar historias porque sabe que es su fuerte, pero que también tiene una mejor comprensión de sus habilidades técnicas y es más sabio a la hora de componer. Eso sí, para “subir de nivel” necesita tomar algunos riesgos: encontrar otras fuentes de inspiración y no estar tan centrado en sí mismo, así como jugar con diferentes ritmos y producciones más experimentales, menos basadas en samples. Por ahí leí que tiene un disco “experimental” almacenado, el cual no sacó porque iba a decepcionar a los fans. De momento parece que su próximo trabajo será la secuela del mediocre ADHD.

 

No pienso convertir esto en un blog de Hip-Hop, solo seguiré aproximándome al género ocasionalmente. Y no puedo continuar haciendo estas reseñas tan largas, me toma demasiado tiempo escribirlas y editarlas.

 

Puntuación: 77

 



¹que no aparece en los créditos, algunos dicen que podría ser Mariah The Scientist↩
²Joyner dice que tiene otro verso guardado↩


sábado, 14 de junio de 2025

Eric Bellinger - The Rebirth 3: The Party & The Bedroom (2024)

 


Eric Bellinger es un cantante y compositor de 38 años nacido en Compton, California. Empezó en el mundo de la música escribiendo para varios artistas de talla mundial, entre ellos Usher, Chris Brown, Ahsanti, Selena Gómez, Justin Bieber, etc. La habilidad a la hora de componer no siempre se traduce en una buena carrera como solista, por suerte Eric posee otras cualidades especiales: adopta esta nueva forma de hacer R&B mezclado con Rap sin abandonar la elegancia del R&B de antaño, canta realmente bien (aunque usa autotune) y no alberga una pizca de toxicidad en su corazón (debe ser porque está felizmente casado), lo que se denota en sus letras. Es cierto que a veces se pasa de machista, pero casi no habla de dinero, orgías o relaciones tóxicas, algo raro entre los exponentes masculinos del género actualmente. Lo descubrí fue allá por el 2013, en el tema Death Penalty perteneciente al mixtape California Republic del rapero The Game y pensé “hey, este tipo sabe cantar”. Pasa un año y lo vuelvo a escuchar en otro tema del mismo rapero titulado Or Nah y ahí sí me dispuse a buscar su discografía. Para no hacer el cuento largo: me gustan 30 de sus 37 trabajos (sí, es muy productivo), por eso siempre estoy deseoso de escuchar su nueva música. Esta no será la última vez que hable de él.

El proyecto está dividido en dos mitades de 12 temas cada una, en la primera están los más animados (The Party), mientras la segunda se compone casi exclusivamente de baladas (The Bedroom). Este es un formato típico de la serie The Rebirth. En el primer disco se encuentran las mejores canciones: el intro, All Dat, Inside My Bed y los excelentes sencillos promocionales Gang Slide (feat. Mozzy) y Drop (feat. Sevyn Streeter); todas presentan un sonido híbrido de R&B moderno y Trap, parecido al de sus álbumes colaborativos junto al productor HitMaker. También destacan Body On Mine y los singles La Perla y All For Me por tener una sonoridad más orgánica, y la excelente balada Writer’s Block (“If I'm writing 'bout you, I'll never get writer's block”) que cierra esta primera mitad. Hasta aquí realmente no hay skips, si bien Run That Back (feat. K Camp) es un poco simplista, la letra de Don’t Play With It deja algo que desear (“Ayy, that's my pussy, don't play with it”) y Perfect Picture es medio rara, pues casi no tiene melodía, parece un freestyle. Hablando de eso, los fans seguro reconocerán a Find Someone, el increíble freestyle que hizo Eric en el podcast The Come Up Show, el cual terminó regrabando y cambiando el instrumental (un sample de Jagged Edge) para convertirlo en una canción oficial. La verdad hubiera preferido que incluyera el original, porque sin el debido contexto no se puede entender los cambios de tópicos en la letra (“Everything is off the top, ayy”), ni las referencias a otras canciones (“Tell your favorite R&B singer, don't try this at home / 'Cause I'ma beat like JT but they gon' be gone, gone, gone”). Por desgracia, la calidad baja a partir de aquí. Bellinger normalmente es bueno haciendo slow jams, sin embargo, esta vez sus harmonías vocales y melodías no sobresalen todo lo que deberían. Top Tier con Tone Stith se me hace demasiado larga, en parte porque arrastran mucho las palabras; o sea, no es mala, las voces están bien, pero veo su nombre en los créditos y la verdad espero más, ya que Tone es otro de mis cantantes favoritos actualmente. Nasty (feat. Evoni), Anyway y Mutual Agreement son un poco empalagosas, sobre todo en los coros; aunque la última al menos ofrece unas entretenidas líneas de bajo, todo sea dicho. También tienes temas repetitivos como Pheenin (feat. Bjrnck), Backstage (feat. Zae France) y sobre todo Finders Keepers, donde el pre-coro y el coro constituyen casi el 80% de la canción. La balada Sage junto a Ne-Yo y los medios tiempos Reciprocate y D.Y.T tratan de salvar el día, pero para ese entonces ya el daño está hecho.

The Rebirth 3 definitivamente no es el mejor trabajo de Eric Bellinger. Los singles que sacó previo a su lanzamiento no representan el tono general del álbum y son claramente mejores que la mayoría de las canciones; esto antes no era tan evidente. Es un disco muy parco, va “a lo seguro”, no toma ningún riesgo. Es como si su capacidad compositiva se hubiera agotado por lanzar álbumes tan seguido. La serie The Rebirth es mi menos favorita de todas formas, siempre la noté bastante inferior a Cuffing Season, Eric B For President y 1-800-HIT-EAZY. Aun así se puede disfrutar si tienes el ánimo correcto o eres un escucha nuevo harto de tanto R&B súpertóxico que abunda por ahí.


jueves, 29 de mayo de 2025

Deafheaven - Lonely People With Power (2025)

 


Descubrí a esta banda con su segundo álbum Sunbather allá por el 2018. Era la primera vez que escuchaba un Black Metal “alegre” y me pareció curioso. Enseguida me enteré que a ese estilo se le llamaba Blackgaze, porque era una combinación de Black Metal y Shoegaze. Luego también escuché los dos trabajos posteriores, New Bermuda y Ordinary Corrupt Human Love, pero a partir de ahí les perdí la pista pues realmente no me interesa mucho este tipo de música. Si miras a la derecha en la sección de “Reseñas por estilo” solo hay una de Black Metal, si es que a eso se le puede llamar reseña. Ergo, quiero ser cuidadoso para que no se note mucho mi desinterés por el género, lol.

Así de primeras, Lonely People WithPower parece ser bastante más abrasivo que sus primeros trabajos, si bien Deafheaven mantiene su fórmula habitual: por un lado tienes el Black Metal, con riffs trémolos encima de tiempos medios o blast beats y por otro el Shoegaze/Post-Metal, donde muestran una vena más tranquila que concuerda mejor con su imagen de hípsters. Los trémolos blackmetaleros de los guitarristas Kerry y Shiv generalmente son melódicos y bastante diferentes entre sí, comparados con los de otras bandas del sub-género. Mientras, el Post-Metal llega a través de pasajes atmosféricos, melodías atonales, guitarras acústicas, ritmos punketos y vocales limpias. Algunos arrebatos de furia (The Garden Route, Revelator y el interludio Incidental II) me recuerdan a esas escenas de películas de terror donde se recrea una atmósfera tranquila y tenebrosa antes de lanzarte tremendo susto, el cual sabes que viene, pero no exactamente cuándo. El problema es que este método de alternar partes intensas y calmas es un poco predecible y a veces hacen las transiciones de una manera bastante abrupta y efectista. Quizás por eso Body Behavior y The Marvelous Orange Tree sean las mejor canciones, ya que hacen los cambios de forma no tan brusca. Ambas presentan una excelente fluidez entre los distintos estados de ánimo, sin detenerse completamente. También destaca Winona, pues va mostrando poco a poco varios elementos (prólogo atmosférico, luego entra la batería con blast beats, más adelante las guitarras y por último la voz), mientras aumenta gradualmente su intensidad. Además, no todo en Lonely People With Power se reduce a Black Metal y Shoegaze, también hay partes con cierto gancho groovie (Doberman), pesados chugs deathmetaleros (Revelator, Magnolia) y hasta melancólicas melodías sobre un ritmo de indie-rock (Heathen). Definitivamente los “chicos” de Deafheaven sacan buen provecho de estos temas largos (de hasta 8 minutos) para conjugar satisfactoriamente todas sus influencias. Los instrumentistas hacen una labor sobresaliente, pero la principal atracción sin duda es el cantante George Clarke. Hacía rato que no escuchaba gritos tan desgarradores en un álbum. Por momentos su voz llega a registros tan altos que parece la versión masculina del personaje Canario Negro. Si algún día termino en el medio de una discusión entre él y Jhon Chang (Discordance Axis, Gridlink) seguro que mi cabeza explotaría. La producción resulta adecuada para este tipo de música, si bien a primera vista puede parecer demasiado nítida y brillante/chillona. Las letras son bastante poéticas (me recuerdan un poco a Opeth) y tratan tópicos como la pérdida de un ser querido (Magnolia, Amethys), la búsqueda del verdadero amor (Heathen) y similares, aunque la mayoría están abiertas a la interpretación del escucha. Una excepción es Body Behavior, que trata el tema de la pedofilia de una forma bastante clara y reconocible. Curiosamente, la pronunciación de George es más inteligible en este tema, me pregunto si lo hicieron a propósito.

Ya he visto varios artículos que le ponen la etiqueta de “el mejor disco del año” y lo entiendo, pero para mí ese título por ahora le pertenece a Keys To The Palace de Dessiderium. Ya veremos si cambio de opinión de aquí a diciembre. Reseña tras reseña sigo insistiendo con el tema de las transiciones y alguien pensará que no me gustan cosas bien caóticas como el Mathcore, por ejemplo, pero nada más lejos de la verdad, es solo que unas veces funcionan mejor que otras. Igual es algo muy subjetivo y personal, la verdad no he visto a más nadie quejarse de esto. Aunque Lonely People With Power no es necesariamente “my cup of tea”, sí tiene todo para gustar a fans del Black Metal y del Shoegaze por igual: es brutal, melódico, atmosférico, pegajoso y maduro.


jueves, 1 de mayo de 2025

Enterprise Earth - Descent Into Madness [EP] (2025)

 



Descent Into Madness me hace reflexionar sobre si nosotros, los egoístas y engreídos fans a veces esperamos demasiado de nuestros artistas favoritos. Y lo pienso porque sé que en el fondo este EP es bueno, pero está muy lejos del estándar al que yo estaba acostumbrado, por lo menos hasta el disco Luciferous. Entonces ¿es justo juzgarlos así? Mmmm, no estoy seguro, máxime sabiendo que han sufrido múltiples cambios de alineación. Con la partida de Dan Watson (vocalista) en 2022 la banda se quedó sin miembros originales y la capacidad compositiva de Gabe Mangold (guitarrista y líder) ha ido perdiendo lustre. Por suerte Descent Into Madness muestra algunos signos de mejora porque han subsanado algunos de los errores que aquejaban a Death: An Anthology al hacer los temas más cortos y directos, con breakdowns menos predecibles y restringir las vocales melódicas. Desgraciadamente siguen los deslucidos ensambles y transiciones entre riffs, marchas y breakdowns, hay un montón de chirridos de guitarra sin sentido (sobre todo en Words In Whispers) y la producción es igual de robótica. Y sí, es brutal de cojones, pero no hay memorabilidad, todavía anda extraviada. Quizás el objetivo aquí es que la música refleje el concepto lírico del EP, o sea, el descenso a la locura del protagonista. Este tipo de Deathcore violento y medio desorganizado no está pensado para ser memorable. Viéndolo de esa forma sí se puede disfrutar. Además, Enterprise Earth sigue siendo una banda por encima de la media, aunque ya no me guste como antes. Una última cosa: han sacado 3 trabajos (dos álbumes y un EP) en 4 años y cada uno ha sido peor que el anterior, actualmente no tienen la inspiración suficiente para lanzar discos tan seguido, ojalá se tomen un buen descanso… 

 

Puntuación: 68