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viernes, 17 de julio de 2026

Drake - Iceman (2026)

 


Trataré de hacer esto rápido, ya que es el disco más comentado del 2026. Y ya conté mi historia con el artista, no la repetiré acá. No seguí mucho la campaña de promoción de ICEMAN, solo vi el primer episodio en vivo en Youtube, que me pareció novedoso, pero no tanto como para checar los 3 siguientes, ni el espectáculo del 15 de mayo en Toronto. Además, esos trucos publicitarios no me funcionan: para mí, la música es lo más importante. En aquel episodio estrenó el primer sencillo What Did I Miss, el cual terminó siendo el peor tema del álbum, con una letra quejosa y un trap beat demasiado plano (parece un demo), acompañado por inofensivas trompetas. La recepción a ICEMAN para mí es el ejemplo perfecto de cuán contradictorios pueden llegar a ser los fanáticos del Hip-Hop (no tanto los seguidores de Drake, ya llegaré a ellos). Siempre les he escuchado decir: “el artista debería expresar con sinceridad cómo se siente en el momento”, pero cuando él hace precisamente eso lo critican porque no es como ellos querían que se sintiera. No me extenderé en este punto, lo menciono porque es el aspecto más criticado del disco. Por mi parte no me molesta mucho la dirección combativa de Drake en ICEMAN, pues en cierto sentido es lo que esperaba: un Scorpion 2.0, o sea, otro trabajo creado a partir de una “derrota” lírica y más centrado en rapear que en cantar. De nuevo la mayoría de sus respuestas constantemente cruzan la línea entre ofensiva y defensiva, y a mi parecer son bastante comprensibles desde su punto de vista. Además, algunas están hechas con tanta inventiva que todavía muchos fanáticos están descifrando su significado y otras han resultado ser proféticas: Rick Ross vuela en clase económica, Kendrick Lamar sigue recibiendo premios que no merece y Lebron volvió a cambiar de equipo. El problema viene cuando tu contenido es tan limitado y dedicas 18 canciones (casi) exclusivamente a un solo tema (tirarle a todos tus enemigos), llegas a un punto en que saturas al oyente. Por suerte no todo el contenido de ICEMAN es monotemático, en ciertos momentos de la serie Make Them se sale un poco del guion, mostrándose más maduro e introspectivo. Otro problema es la ingente cantidad de símiles que dejan varios momentos penosos como “I rack up a tab in Chanel 'cause I do buy everything like I'm Middle Eastern” (Make Them Cry) o “If a Rolex I want 'bout to drop I reserve the shit like I'm indigenous” (Make Them Know). Para colmo también a veces se contradice. Por ejemplo, en Dust rapea “I don't remember one word in your raps”, pero se pasa todo el tiempo respondiendo a esas letras, y en Make Them Know primero dice “I'll never forget that July, The worst that I felt in a while” y trece segundos después espeta “I still haven't lost any sleep”… En su defensa debo reconocer que casi todos los raperos se contradicen, empezando por Kendrick. Pero el punto Nemo de ICEMAN son los invitados: en Ran To Atlanta regresa Future con sus incomprensibles balbuceos y la joven Molly Santana peca de repetitiva, mientras 21 Savage recita una mísera línea más dormido que de costumbre en B’s On The Table. Por suerte ninguno llega a arruinar la canción del todo. En cuanto a la música en sí, reconozco que es tan buena que casi le perdono todo lo demás. Evidentemente Drake tiene una fórmula muy exitosa que nadie ha podido copiar, y es increíble lo que puede lograr con las ideas más simples. Ningún otro artista puede hacer canciones tan sencillas, pegajosas y originales como Janice STFU y Shabang. Mucha gente dice “I prefer Drake with the melodies”, pero yo no porque su rango vocal es limitadísimo y no queda bien en algunos temas que requieren registros altos, ya lo vimos en $$$4Y. Por suerte acá canta poco y pasa la mayor parte del tiempo rapeando con su característico flow conversacional sobre suaves boom bap beats y extractos vocales (de R&B) modificados o usa el triplet flow (rápido o lento) típico del trap. La verdad se escucha confiado en todo momento, incluso cuando cambia de flow o dice una soberana pendejada. La certera producción de 40, Boi-1da, Conductor y otros es lo que hace más potable el álbum, ayudándonos a soportar la saturación de barras. El crítico Shepgold lo explica muy bien: el sonido del canadiense mantiene su tono oscuro y reduccionista, enfocado en su voz y las frecuencias bajas, y condensando una gran cantidad de energía en un solo punto. Ese sello también se mantiene cuando hace abruptos cambios de beats (Dust, Burning Bridges, National Treasures), excepto en mi tema preferido, 2 Hard 4 The Radio, que tiene un sonido festivo más propio de la costa oeste. Realmente ninguna canción tiene desperdicio (excepto What Did I Miss), aunque yo hubiera movido Little Birdie y Don’t Worry a su otro disco HABIBTI (lanzado el mismo día), de corte más R&B. Vaya, entre una cosa y otra me he extendido demasiado, necesito terminar la reseña, aunque quedan muchas cosas por decir. En general me gusta ICEMAN, pero no me veo volviendo a él muy seguido. Entiendo que para los fans de Drake es un discazo, y de verdad me alegro de que no tengan que pretender que les gusta, como hicieron muchos con Honestly, Nevermind. Por otra parte, si lo odias significa que definitivamente no te gusta Drake, pues es su álbum más centrado desde If You Reading This It’s Too Late.

jueves, 27 de marzo de 2025

Drake & PARTYNEXTDOOR - $ome $exy $ongs 4 U (2025)

 


Nunca he sido fanático de Drake (también conocido como 6God, Drizzy, champagnepapi y Cerified Lover Boy), aunque he escuchado todos sus trabajos oficiales una o dos veces, menos For All The Dogs. En general no me gusta su música, pero If You Reading This Is Too Late y Views me parecen buenos trabajos y reconozco que el tipo tiene talento al rapear y componer canciones. A su protegido PartyNextDoor (PND) lo conozco menos, sólo lo he escuchado en colaboraciones. Sabiendo que fue lanzado en el Día de San Valentín, me acerqué a este trabajo sin muchas expectativas y con cierta sospecha de lo que iba a encontrar.

CN Tower define el tono general del álbum con una mezcla muy genérica de Trap y R&B moderno: suaves sintetizadores, percusión ligera y confusas líneas vocales muy reverberadas. Nada más Drake abrir la boca y ya encuentro el primer problema: aunque la canción no requiere mucha entonación, las voces están tan procesadas que suenan dolorosamente robóticas y eso provoca que casi no se distinga quien canta. Por eso estoy harto del sobreuso del autotune y de los “cantantes” de R&B que no saben cantar. La mayoría son raperos haciéndose pasar por cantantes. Y para colmo últimamente dominan las listas de éxitos. Hablo de los Ty Dolla $ign, Blxst, Bryson Tiller, Chrishan, Tory Lanez, Khalid y las SZA, Normani, Summer Walker, Kehlani, Chloe & Halle, etc, etc, etc; ninguna de esta gente sabe cantar, solo gritan al micrófono con desidia y esperan que el ingeniero de sonido hace su magia. Luego se oyen los desastres en vivo.  Es una pandemia que ha asolado al género durante los últimos 15 años, desde que T-Pain lo volvió aceptable. Ya el público está tan acostumbrado que nadie se queja. En fin… CN Towers también presenta flows tan vagos y erráticos que no distingues si están rapeando o cantando, los canadienses van por un lado y el instrumental por otro, sin ningún tipo de coherencia; es otro problema que se repite varias veces a lo largo del disco. La letra tampoco es para lanzar cohetes, la única estrofa salvable es “City is pretty when it's dead just like a flower”. Y aunque el contenido lírico se nutre de varios romances, a  menudo es complicado encontrar las partes “sexys”, desvirtuando el nombre de $ome $exy $ongs 4 U. La mitad del tiempo se la pasan enamorando a la chica o tratando de recuperarla, es decir, no están en una relación. En WHEN HE'S GONE, por ejemplo, el segundo verso básicamente trata sobre economía: primero dicen “I don't wanna talk about money, it gets embarrassin” y enseguida se contradicen con “How you supposed to stay with that nigga in this economy?”… ¿?... O en CRYING IN CHANEL, donde reza “I could tell you love your prized possessions, what's your favorite? Bustdown watches, Cuban links, Van Cleef necklace, Carti' bracelets”. La glorificación de la opulencia no es sexy, ni romántica, lo siento. Por si fuera poco, “la matan” cuando espetan “Put that price on your love”, o sea, encima reconocen que están comprando amor. Quizás hoy en día esto se considera sexy y yo estoy “fuera de onda”. Al parecer PND compartió el mensaje “this isn’t supposed to be analyzed, you supposed to fuck to this” en una historia de Instagram... Bueno, la verdad no me veo haciendo el amor con estas canciones de fondo, son más adecuadas para echarme una siesta después de almuerzo, pues la mayoría tienen la misma vibra tranquila y “sensual” de CN Towers (especialmente en la primera media hora), y siendo tan similares no creo necesario hablar de ellas. Algunas como RAINING IN HOUSTON y SMALL TOWN FAME presentan cambios de tempo un “tin” animados, pero no hacen mucho para captar la atención, si acaso mitigan un poco el aburrimiento. Con todo, llega GIMME A HUG y me devuelve la esperanza. La forma en que está estructurada con la pequeña muestra de la mujer cantando en bucle sobre tenues subgraves, sin percusión, seguida de un instrumental de trap típico para luego volver a torcer el rumbo hacia una balada/slow jam R&B me parece genial, si bien a algunos puede sonarle desorganizada. Y Drizzy se luce rapeando: los ataques subliminales iniciales seguidos por sucesivas demandas de cariño mandan mensajes contradictorios y hasta confusos para el oyente casual, pero viéndolo desde su perspectiva tienen todo el sentido del mundo. Estos diferentes estados de ánimo evidencian una especie de transición, donde Drake (aparentemente) quiere dejar en el pasado las peleas y enfocarse en "Get the party lit for the bitches". Por desgracia, la alegría no dura mucho, porque el álbum vuelve a descarrilarse enseguida con los dos siguientes temas y la penosa MEET YOUR PADRE, mezcla de flamenco a medio tempo y regional mexicano y versos en un spanglish horrible (“I want your phone número por favor”). Más adelante encontramos dos joyitas en la simpática y divertida NOKIA (“I got drinks, jokes, sex, and cash”), mitad Pop y Hip-Hop, me recuerda a los New Boyz o incluso Rebecca Black (jeje), y en DIE TRYING, donde encontramos un Drake melancólico (“I prayed to her from time / to time She was busy on another vibe”) en modo cantautor, acompañado de sencillos acordes de guitarra acústica y con una vibra casi country, piensa en la Taylor Swift o Lily Allen de hace 15 años. Casi no he mencionado a PartyNextDoor porque no está bien representado en el álbum. Es como si Drake lo hubiera llamado a última hora para que terminara unas canciones prácticamente acabadas. Su mejor contribución es la melodramática DEEPER, pero de nuevo su voz sobre-procesada mata un poco la emoción que intenta transmitir.

En el fondo $$$ 4 U es un disco de Hip-Hop recubierto de R&B para los fans de este último. Los más incondicionales de Drake seguro ya lo están gozando, mientras que los seguidores de PartyNextDooor quizás se sientan un poco decepcionados. No los veo ganando muchos seguidores con esta colección de temas, aunque algunos fans casuales podrán apreciar las originales NOKIA y DIE TRING. Por mi parte se nota que no estoy muy complacido, el asunto del autotune me saca de paso y, como siempre sucede con los discos abultados, desearía que hubiera menos temas. Aun así prefiero escuchar un disco nuevo de Drake a uno de Cannibal Corpse. Le tengo bastante respeto al canadiense por su versatilidad y la consistencia mostrada a lo largo de su carrera. Como dice en GIMME A HUG (en tercera persona): "Drizzy, you amazin', you the inspiration / You set the bar for the next generation", eso es algo innegable (“truer words had never been spoken”), la mayoría de los nuevos raperos lo toman como inspiración, desde Lil Baby hasta Playboi Carti.

 

Puntuación: 61