Quiero poner un alto al ranking de Dying
Fetus que me ha tomado demasiado tiempo y otras reseñas porque yo me conozco y
sé que puedo quedarme sin combustible antes de terminar esto que es mucho más
importante.
Este editorial no es un tutorial de cómo
reseñar un álbum, para eso tendrás que ir a otro lado. Estos son sólo algunos
problemas “objetivos” o errores que no me gusta encontrar (según mis
preferencias) cuando leo reseñas en revistas/ blogs o escucho podcasts o veo
videos en Youtube y te digo cómo evitarlos y/o resolverlos. No importa si crees
que no estoy calificado para dar estos consejos debido a mi baja “calidad” y/o
poca experiencia como reseñista. No lo hago desde una posición de superioridad,
creo que casi cualquiera puede crear un blog y escribir sus criterios. Además yo
mismo he cometido y seguiré cometiendo algunos de estos errores, lo admito
desde ya. Lo estoy haciendo desde la perspectiva de un espectador. He pasado
muchos años leyendo/escuchando opiniones de música y he visto el nacimiento y muerte
de muchísimos espacios de opinión. Esta “serie” la dividiré en dos partes para
que no sea una lectura tan larga. Hoy trataré los 3 problemas que más me
molestan. Debido a su importancia fijaré este editorial en la parte superior de
las entradas. Si esta es tu única interacción con el blog me puedo dar con un
canto en el pecho. Espero que te sea interesante. Empiezo.
1 - SÉ HONESTO: Este es el principal
problema que me encuentro al mirar reseñas, lo mismo en inglés que en español. Y
bueno, te preguntarás cómo sé si alguien está siendo honesto o no. La verdad no
es una ciencia exacta pero hay algunos indicios para determinar si la persona
está siendo franca. Sólo voy a hablar de uno en específico por problemas de
espacio: Cuando todas las reseñas son positivas... A ver, todos los discos no
pueden tener una calificación de 7 u 8 para arriba. ¿Dónde están los 1, 2, 3, 4,
5 y 6? Algunos hacen esto para recibir promos, otros lo hacen directamente
pagados por las compañías discográficas. Eso está mal. Expresa tu opinión sincera,
hazlo por ti y por tu público. Y si eres sincero pero tu argumento es “no voy a
perder el tiempo reseñando algo que no me gusta” está bien, es respetable… Pero
entonces te sugiero que lo digas antemano, puedes mostrar algo así: “Este es un
sitio donde discuto mis álbumes favoritos”. Y no des puntuaciones, haz como
WonderBox Metal donde sólo describen los álbumes brevemente y ya, se
sobreentiende que es un sitio de promoción. Personalmente busco otra cosa: Quiero
saber que te gusta y que NO. Los reviewers que más admiro hacen eso aunque no
coincido con ellos muchas veces. Ahí están Laird Of The Bastard y el staff de
RockFreaks. Enséñame cualquier reseña de BastardHead y de seguro yo tenga una opinión
completamente diferente, pero respeto (y hasta disfruto) su honestidad, además
de su forma de reseñar, por supuesto. Aquí voy a hacer la primera autocrítica:
yo no quiero reseñar bandas locales. No por el miedo de ser paternalista sino porque
los músicos de la escena nacional no toman bien las críticas, así sean
constructivas. El respeto a la opinión ajena no es algo que se fomente
en esta sociedad. Además cualquier comentario lo toman de manera personal. Entonces
para buscarme un problema o sólo hacer reseñas positivas mejor no escribo nada.
Y este no es un blog de promoción, más allá de lo que recomiende porque de
verdad me parece bueno. Incluso si hago una reseña negativa trataré de comentar
algo que te pueda gustar del disco en cuestión.
2 - REDUCE LA REPETICIÓN DE PALABRAS: Este
es otro grave problema que me encuentro muchísimo, sobre todo en sitios en
español. No me refiero tanto a ciertas frases o palabras que repites cada
cierto tiempo y forman parte de tu estilo. Tampoco al casi inevitable sobreuso
de adverbios y preposiciones sino a la innecesaria repetición de otros vocablos,
nombres y/o frases dentro de una misma reseña. No hay una palabra que yo odie
más que… QUE. Esta preposición es uno de los mayores tormentos de mi
existencia. A menudo borro oraciones enteras para eliminar un solo “que” que
está muy pegado a otro “que” y la idea/oración queda muy brusca pero lo prefiero
a tener que repetir la maldita palabra. A veces me permito no prestar tanta
atención a eso (la reseña de Epitaph) sino seguro termino explotando. Otra palabra
odiosa es “de” pero esa es aún más difícil DE substituir, es mejor ni pensar en
eso porque dan ganas DE suicidarse... Quizás son ejemplos un tanto extremos. En
general las preposiciones son muy difíciles de reemplazar en el idioma español
porque no tienen significado propio, sólo sirven para conectar vocablos. Pero los
adjetivos y sustantivos tienen sinónimos… ÚSALOS. Por desgracia Blogger no muestra
las imágenes que subo desde la PC o el celular pero aquí voy a dejar unos
enlaces de fotos con tres ejemplos (1-2-3 que van empeorando) de lo que digo… Por
ejemplo una palabra que se (sobre)usa mucho es “disco”. Puedes sustituirla por “álbum”,
"LP", “obra” o incluso "colección de canciones",
dependiendo del contexto. En vez de repetir el nombre de la banda puedes
alternarlo con “(integrante) y compañía” o “los chicos de (la cuidad)” o “estos
(gentilicio)”. A veces reemplazo "riffs" con "fraseos" (aunque
no existe traducción al español) o directamente con el tipo de riff que sea: trémolo,
cromático, disonante, etc. Hay muchas formas de decir una misma idea, usa las
herramientas que te da el idioma.
PD: Te odio “que”.
3 - EVITA LAS METÁFORAS Y DESCRIPCIONES SOBREELABORADAS:
Aquí un ejemplo. Este problema es menos frecuente pero vaya si annoys the shit
out of me cuando lo veo. Yo casi no uso metáforas, prefiero relatar el
contenido del álbum de una forma más técnica y práctica, aunque también tengo
que mejorar en ese aspecto. Muchas veces esas descripciones complicadas son
increíblemente vagas, parecen decir mucho pero se quedan en nada o de plano no
se entienden. Es cierto que no hay una manera determinada de reseñar un álbum
pero no pue… digo, debes describir la
música con el mismo enfoque que utilizaba Lovecraft para detallar sus extrañas
criaturas. Pero bueno, sólo es mi preferencia, quizás soy yo el ignorante pues veo
que muchas personas sí las entienden o no parece importarle. De hecho es peor
cuando llego a entenderlas porque pienso: podrías haber dicho lo mismo de una
forma más sencilla.
FIN de la primera parte.