jueves, 27 de marzo de 2025

Drake & PARTYNEXTDOOR - $ome $exy $ongs 4 U (2025)

 


Nunca he sido fanático de Drake (también conocido como 6God, Drizzy, champagnepapi y Cerified Lover Boy), aunque he escuchado todos sus trabajos oficiales una o dos veces, menos For All The Dogs. En general no me gusta su música, pero If You Reading This Is Too Late y Views me parecen buenos trabajos y reconozco que el tipo tiene talento al rapear y componer canciones. A su protegido PartyNextDoor (PND) lo conozco menos, sólo lo he escuchado en colaboraciones. Sabiendo que fue lanzado en el Día de San Valentín, me acerqué a este trabajo sin muchas expectativas y con cierta sospecha de lo que iba a encontrar.

CN Tower define el tono general del álbum con una mezcla muy genérica de Trap y R&B moderno: suaves sintetizadores, percusión ligera y confusas líneas vocales muy reverberadas. Nada más Drake abrir la boca y ya encuentro el primer problema: aunque la canción no requiere mucha entonación, las voces están tan procesadas que suenan dolorosamente robóticas y eso provoca que casi no se distinga quien canta. Por eso estoy harto del sobreuso del autotune y de los “cantantes” de R&B que no saben cantar. La mayoría son raperos haciéndose pasar por cantantes. Y para colmo últimamente dominan las listas de éxitos. Hablo de los Ty Dolla $ign, Blxst, Bryson Tiller, Chrishan, Tory Lanez, Khalid y las SZA, Normani, Summer Walker, Kehlani, Chloe & Halle, etc, etc, etc; ninguna de esta gente sabe cantar, solo gritan al micrófono con desidia y esperan que el ingeniero de sonido hace su magia. Luego se oyen los desastres en vivo.  Es una pandemia que ha asolado al género durante los últimos 15 años, desde que T-Pain lo volvió aceptable. Ya el público está tan acostumbrado que nadie se queja. En fin… CN Towers también presenta flows tan vagos y erráticos que no distingues si están rapeando o cantando, los canadienses van por un lado y el instrumental por otro, sin ningún tipo de coherencia; es otro problema que se repite varias veces a lo largo del disco. La letra tampoco es para lanzar cohetes, la única estrofa salvable es “City is pretty when it's dead just like a flower”. Y aunque el contenido lírico se nutre de varios romances, a  menudo es complicado encontrar las partes “sexys”, desvirtuando el nombre de $ome $exy $ongs 4 U. La mitad del tiempo se la pasan enamorando a la chica o tratando de recuperarla, es decir, no están en una relación. En WHEN HE'S GONE, por ejemplo, el segundo verso básicamente trata sobre economía: primero dicen “I don't wanna talk about money, it gets embarrassin” y enseguida se contradicen con “How you supposed to stay with that nigga in this economy?”… ¿?... O en CRYING IN CHANEL, donde reza “I could tell you love your prized possessions, what's your favorite? Bustdown watches, Cuban links, Van Cleef necklace, Carti' bracelets”. La glorificación de la opulencia no es sexy, ni romántica, lo siento. Por si fuera poco, “la matan” cuando espetan “Put that price on your love”, o sea, encima reconocen que están comprando amor. Quizás hoy en día esto se considera sexy y yo estoy “fuera de onda”. Al parecer PND compartió el mensaje “this isn’t supposed to be analyzed, you supposed to fuck to this” en una historia de Instagram... Bueno, la verdad no me veo haciendo el amor con estas canciones de fondo, son más adecuadas para echarme una siesta después de almuerzo, pues la mayoría tienen la misma vibra tranquila y “sensual” de CN Towers (especialmente en la primera media hora), y siendo tan similares no creo necesario hablar de ellas. Algunas como RAINING IN HOUSTON y SMALL TOWN FAME presentan cambios de tempo un “tin” animados, pero no hacen mucho para captar la atención, si acaso mitigan un poco el aburrimiento. Con todo, llega GIMME A HUG y me devuelve la esperanza. La forma en que está estructurada con la pequeña muestra de la mujer cantando en bucle sobre tenues subgraves, sin percusión, seguida de un instrumental de trap típico para luego volver a torcer el rumbo hacia una balada/slow jam R&B me parece genial, si bien a algunos puede sonarle desorganizada. Y Drizzy se luce rapeando: los ataques subliminales iniciales seguidos por sucesivas demandas de cariño mandan mensajes contradictorios y hasta confusos para el oyente casual, pero viéndolo desde su perspectiva tienen todo el sentido del mundo. Estos diferentes estados de ánimo evidencian una especie de transición, donde Drake (aparentemente) quiere dejar en el pasado las peleas y enfocarse en "Get the party lit for the bitches". Por desgracia, la alegría no dura mucho, porque el álbum vuelve a descarrilarse enseguida con los dos siguientes temas y la penosa MEET YOUR PADRE, mezcla de flamenco a medio tempo y regional mexicano y versos en un spanglish horrible (“I want your phone número por favor”). Más adelante encontramos dos joyitas en la simpática y divertida NOKIA (“I got drinks, jokes, sex, and cash”), mitad Pop y Hip-Hop, me recuerda a los New Boyz o incluso Rebecca Black (jeje), y en DIE TRYING, donde encontramos un Drake melancólico (“I prayed to her from time / to time She was busy on another vibe”) en modo cantautor, acompañado de sencillos acordes de guitarra acústica y con una vibra casi country, piensa en la Taylor Swift o Lily Allen de hace 15 años. Casi no he mencionado a PartyNextDoor porque no está bien representado en el álbum. Es como si Drake lo hubiera llamado a última hora para que terminara unas canciones prácticamente acabadas. Su mejor contribución es la melodramática DEEPER, pero de nuevo su voz sobre-procesada mata un poco la emoción que intenta transmitir.

En el fondo $$$ 4 U es un disco de Hip-Hop recubierto de R&B para los fans de este último. Los más incondicionales de Drake seguro ya lo están gozando, mientras que los seguidores de PartyNextDooor quizás se sientan un poco decepcionados. No los veo ganando muchos seguidores con esta colección de temas, aunque algunos fans casuales podrán apreciar las originales NOKIA y DIE TRING. Por mi parte se nota que no estoy muy complacido, el asunto del autotune me saca de paso y, como siempre sucede con los discos abultados, desearía que hubiera menos temas. Aun así prefiero escuchar un disco nuevo de Drake a uno de Cannibal Corpse. Le tengo bastante respeto al canadiense por su versatilidad y la consistencia mostrada a lo largo de su carrera. Como dice en GIMME A HUG (en tercera persona): "Drizzy, you amazin', you the inspiration / You set the bar for the next generation", eso es algo innegable (“truer words had never been spoken”), la mayoría de los nuevos raperos lo toman como inspiración, desde Lil Baby hasta Playboi Carti.

 

Puntuación: 61


martes, 18 de marzo de 2025

Dying Fetus - Destroy The Opposition (2000)

 

 

DYING FETUS ranking

#2: Destroy The Opposition (2000)

Al revelar el segundo lugar estoy revelando también el primero. Este orden puede generar cierta controversia, pero explicaré mi decisión en la próxima reseña del ranking. Destroy The Opposition presenta varios cambios con respecto al disco anterior. El subgénero estaba complejizándose rápidamente por aquellas fechas y los “chicos” de Dying Fetus no querían quedarse atrás, por eso dejan un poco de lado las tendencias hardcoreras en pos de un Brutal Death Metal más técnico, sin abandonar sus pegajosos grooves marca de la casa. También hay un cambio en las letras¹, direccionándolas hacia temas políticos (Justifiable Homicide), sociales (For Us Or Against Us), religiosos (Praise The Lord) y bélicos (In Times Of War); atrás quedaron los perversos días de “Vomiting The Fetal Embryo”, “Tearing Inside The Womb” y “Skull Fucked”, aunque todavía quedan trazas de esa violencia en Epidemic Of Hate. Asimismo, hacen una crítica a los medios de comunicación en Pissing In The Mainstream². El disco abre con la riff-tacular Praise The Lord (Opium Of The Masses) con esos pegadizos riffs iniciales que son de los más reconocibles de todo el Brutal Death, luego alternan secciones rapidísimas con otras machaconas (hay una parecida al inicio de Day Of Suffering de Morbid Angel) y terminan repitiendo los riffs del principio que se van disipando lentamente; sin duda es el mejor tema. Epidemic Of Hate es otro clásico siempre presente en sus conciertos por ser el más pegajoso/groovie e incluye un gran solo de guitarra. El resto del álbum tan sólido que se hace difícil destacar otra canción, todas están bien estructuradas y presentan un equilibrado balance entre técnica y groove. Me impresiona mucho la batería, imposible no hablar de ella: Kevin Talley no se enfoca en ser el baterista más rápido, sino que su interpretación es bastante suelta/flashera, pero con mucho tacto, pues sus estupendos rellenos no llegan a eclipsar los grooves. Vamos, como una especie de Dave Lombardo brutalizado a niveles hulkonianos. Me parece acertado su enfoque, sobre todo en una época donde los bateristas iban en otra dirección³. ¿Sabes cuál es la mejor parte? que la ejecución no es perfecta, y con “perfecta” me refiero a “milimétricamente ajustado al tiempo”. A propósito, quiero hacer un paréntesis para (medio) disculparme con Erik Sayenga, porque en mi reseña de Stop At Nothing dije que se quedaba detrás en algunos compases, pues ahora aprecio mejor su ejecución. A veces quiero sentir que una persona está tocando la batería y no una máquina. Seguro volveré a escribir sobre el tema en el futuro porque me molesta un poco. Por lo demás sigue el doble ataque vocal de John Gallager (guturales - guitarra) y Jason Netherton (gritos - bajo), muchos cambios de ritmo, múltiples riffs (trémolos, “crujientes”, técnicos, thrashers, etc), letales sweep pickings (Born In Sodom 1:00), slams (In Times Of War 0:50), batería muy compleja (Pissing In The Mainstream) y la musculosa producción de Steve Carr⁴. Ah, Sparkly Voyles completa la alineación como segundo guitarrista. No necesito extenderme mucho, ya he descrito la música de Dying Fetus unas 8 veces. Pero resulta que Destroy The Opposition es el disco más importante de su discografía porque definió el sonido de la banda hasta nuestros días, prácticamente no han cambiado en 25 años. Sin embargo, eso no significa que sea el mejor… [Continuará]

El año pasado subí una reseña a la semana como promedio, en 2025 subiré una o dos al mes, si acaso. No tengo mente ahora para el blog. Y también el ranking me ha agotado mucho, estoy harto de Dying Fetus, no volveré a escucharlos hasta que saquen algo nuevo. Así y todo estoy pensando en el próximo ranking, quizás haga el de Disgorge [USA], como solo tienen 4 discos.

Puntuación: 95

 

¹ ¡y hasta en el logo!

² Es curioso que Napalm Death hayan sacado Enemy Of The Music Business ese mismo año.

³ Sí, muchos discos eran rápidos y complejos, pero los bateristas no usaban todo el drum kit.

⁴ También hizo la de Killing On Adrenaline.

 


martes, 18 de febrero de 2025

Six Feet Under - Killing For Revenge (2024)

 



 

Bueno, es sólo una teoría mía. Es que no entiendo cómo pueden estar en una compañía grande y encabezar una gira junto a Nile, si supuestamente todos los odian. Debe ser por mero capricho de Brian Slagel (CEO de Metal Blade Records). ¿Quién va a ver un concierto de Six Feet Under? Imagino que si tocan al final se va la mitad del público; y pensándolo bien eso sería lo mejor, porque regresarían a casa temprano después de ver a tres buenas bandas.

Incluso voy más allá: ¿Quién siquiera los escucha en 2024?, porque la verdad nunca han sido buenos. Todavía bandas decadentes como Metallica, Dimmu Borgir y Sepultura tienen un pasado glorioso al cual aferrarse, pero SFU solo han sacado 2 o 3 discos decentes, los demás son insufribles. Yo les había perdido la pista hace como diez años, sólo me puse a escuchar este Killing For Revenge exclusivamente por la presencia del gran Jack Owen (de fama inicial con Cannibal Corpse y que luego revitalizó Deicide junto a Ralph Santolla) a cargo de las guitarras y que supuse iba a traer mucha influencia de sus bandas anteriores. Y por suerte así fue: Por ejemplo, Accomplice of evil Deeds parece sacada del Once Upon The Cross (algo pasado por agua) de Deicide y Ascension no desentonaría en uno de los últimos trabajos de los cadáveres caníbales (que tampoco es para tirar cohetes). Otros temas como Fit of Carnage y Judgement Day rememoran el Thrash Metal de los 80’s con cierto éxito. En general noto una ligera mejora en la composición de las canciones, comparándolo con (lo que recuerdo de) discos anteriores. Los solos de guitarra cumplen, nomás. Jack además funge como productor (¿se ha adueñado de la banda?) y hace un trabajo bastante decente. Y hasta acá las buenas noticias… Se nota que intentaron ponerle ganas al asunto, pero no hay suficiente calidad para mantener mi atención por mucho tiempo, y esto dura 46 minut(az)os. De nada le sirvió rodearse de otros buenos músic(az)os como Jeff Hughel (Domination Thorugh Impurity, Brain Drill) al bajo y Marco Pitruzella (Brain Drill, Rings Of Saturn, Anomalous, Neurogenic, etc) en la batería, no les alcanzó siquiera para el aprobado. Ahora, mucha gente critica este disco por su simpleza y no me parece el enfoque más “objetivo”. Uno puede hacer un buen Death Metal sencillo como Autopsy o Hail Of Bullets digamos, pero es imposible cuando tienes tantos riffs blandos y perezosos (Compulsive - Mass Casualty Murdercide) y “progresiones” muy planas entre secciones (Bestial Savagery - Spoils of War). Sin embargo, los peores momentos del álbum son esos horribles stop & go en Hostility Against Mankind y el repetitivo tema Neanderthal, donde vuelven a su trillado Death’n Groove original. Hay más cosas para quejarse (no me hagas hablar de las letras), pero no quiero extenderme mucho, al final Killing For Revenge no es taaaan malo como dicen por ahí. De hecho, casi sería un disco promedio si no fuera por las (de nuevo) desastrosas vocalizaciones del señor Chris Barnes... Sus guturales cada vez más desprovistos de cualquier tipo de contundencia y/o consistencia ya se han convertido en una especie de meme imposible de ignorar. Tiene la voz tan desgastada que parece a punto de quebrarse en cualquier momento. Pero repito: definitivamente hay peores álbumes de Death Metal, Killing For Revenge es sólo malo tirando a pésimo. En parte me alegro haberlo escuchado, así cierro mi historia con Six Feet Under, como mismo hice con Cannibal Corpse en 2023. Y si quiero escuchar una (mejor) banda similar no necesito ir muy lejos, hay una aquí mismo en La Habana llamada Congregation.  

 Puntuación: 40 


jueves, 5 de diciembre de 2024

Opeth - The Last Will and Testament (2024)


 

Te cuento por si has vivido debajo de una roca: Opeth es una banda sueca que empezó tocando Melodic Death Metal y mutó progresivamente (pun intended) en una de Rock/Metal Progresivo a partir de su álbum Heritage, dicen. Sólo había escuchado dos discos anteriormente: Blackwater Park hace muchos años y Sorceress cuando salió en 2016, de los cuales no recuerdo nada, y eso tratándose de mí es una mala señal, créeme. A veces es mejor causar una mala impresión que pasar desapercibido... Pero, en mi lucha por alcanzar la meta de escuchar 200 discos de este año (y también de paso sacarme esta espinita de reseñar a Opeth para responder cuando me pregunten por ellos) me dispuse a escucharlo con la mente abierta, pero no sin reparos debido a mi "historia” con el grupo. Y encontré más o menos lo que esperaba: nada destacable (spoiler). Bueno, tampoco es tan así, hay varios elementos sobresalientes, pero no son suficientes para lograr un buen resultado final. No quiero hacer esto tan largo, voy a tratar de explicar brevemente mi "problema" con Opeth y zanjar el tema de una vez por todas. Iré de mejor a peor. Para empezar, hallo la producción muy buena: es orgánica y clara, perfecta para este tipo de música. También destaca la voz del líder Mikael Åkerfeldt, tanto su canto limpio como sus guturales, que son bastante profundos pero entendibles. Bueno, más le vale porque Jesús bendito, nadie pudo escapar del revuelo formado por el anuncio de que este señor (por fin) iba a volver a hacer guturales después de 16 años¹. La ejecución de los instrumentos es... correcta, comparable con miles de bandas de Metal Progresivo alrededor del mundo. Claro, la música tampoco es excesivamente compleja. Lo más destacable son los solos de guitarra y el hiperactivo baterista. Pero el aspecto más pobre es precisamente por el que más se les celebra (incluso en este álbum): la composición (songwriting)... Eso me hace llevarme las manos en la cabeza como el meme de Jackie Chan. Acá escucho a una banda tratando de casar al Rock Progresivo con el Death Metal sin éxito, aunque en su favor debo reconocer que era una idea descabellada en primer lugar. Blood Incantation pudo llevarla a cabo bastante bien en Absolute Elsewhere, pero ese disco posee cierta coherencia musical y su la balanza está inclinada inteligentemente hacia el Death Metal. The Last Will and Testament por su parte tiene un carácter impredecible, las voces y riffs parecen desorganizados y los diferentes saltos entre géneros no están bien ensamblados: un segundo estás escuchando un (inofensivo) Death Metal Progresivo y melódico con guturales y de pronto la canción se detiene para meter un silencio de 10/15 segundos y luego insertan una sección de teclados u orquestación con voces limpias totalmente fuera de lugar. El efecto es bastante desorientador, eso está bien en un disco de The Dillinger Escape Plan, pero no es lo que quieres transmitir cuando estás haciendo un disco conceptual, creo yo. Y, al mismo tiempo uno siente que está escuchando la misma maldita canción bombardeándote con transiciones entre riffs groovies sobre ritmos sincopados y tranquilas secciones aburridas una y otra vez durante 45 minutos, hasta llegar a la última A Story Never Told que es totalmente acústica. También hay ¿demasiado? regusto al Rock Progresivo de los 70’s en muchas estructuras y riffs; no sé específicamente a cuáles bandas (¿Rush?), pero es el sonido de esa época. Reconozco que quizás ese es el problema: trato de verlo como Metal cuando en realidad es Rock Progresivo. Pero de todas formas nada de esto es remarcable, ni las secciones de Rock ni las de Metal, sino todo lo contrario: escuchen ese ritmo enreggaetonado (no puedo llamarlo de otra forma, es simple y llanamente reggaetón-rock) tan nefasto en §5 o el plagi… digo, la reinterpretación de Dream Theater en §6. Siento que estoy escuchando a Dream Theater con guturales, pero despojado de buena parte de sus dotes técnicas. Para muchos Life Is But A Dream de Avenged Sevenfold quizás tenía ese mismo efecto incoherente, pero al menos todas las partes eran excelentes. El carácter conceptual de The Last Will and Testament solo es apreciable cuando lees las letras, no es suficiente con los títulos de las canciones. Podría seguir por otras 700 palabras, pero ya me cansé.

La verdad no encuentro nada destacable en Opeth y ya he escuchado 3 discos de 3 etapas diferentes. Sigo sin entender tanta atracción hacia esta banda, por más reseñas que veo/leo. Y así me quedaré, no encuentro un solo motivo para volver a escuchar este álbum y tengo 0 ganas de explorar el resto de su discografía. A veces es mejor vivir debajo de una roca, no sabes los horrores que puedes encontrar afuera... Tranquilo, estoy exagerando, TLWAT sólo es promedio, no llega a ser horrible. Y no lo digo sólo porque no me guste, tampoco disfruto a Immolation, Periphery, Bell Witch, Napalm Death, etc, pero encuentro cosas en esas bandas que las hacen sobresalir entre sus congéneres y por lo tanto no me da (tanta) pereza volver a escucharlas. Al mismo tiempo hay discos que adoro pero ese gusto por ellos no me ciega y reconozco sus defectos, puedes chequear cualquiera de mis reseñas (especialmente las de Catharsis y Till Death Do Us Apart). Åkerfeldt en una ocasión se atrevió a decir que los metaleros son muy cerrados porque no les gustó el disco de transición Heritage. Mire señor, no hable tanto y mejor pónganse a hacer buena música. Bah, me importa un pimiento, de todas formas su banda está muerta para mí (uy, que dramático). Seguramente mucha gente comparte mi visión de Opeth, pero no lo dicen so pena de sufrir a manos de sus tóxicos fans uniformados. No me extraña que muchos de esos fans también sean seguidores de Dream Theater, se comportan de la misma manera. Bueno, quiero terminar la reseña en un tono positivo, entonces voy a recomendar discos de Metal Progresivo con mayor nivel de este 2024: escucha Caligula's Horse, Histéresis (de mi Cuba, jeje) y también los de Godspeed You! Black Emperor y Dysrhythmia por la parte puramente instrumental.

 

Puntuación: 50

 

¹ Siempre trato de escapar de estas noticias banales, pero no soy suficientemente rápido.


Effluence - Necrobiology (2024)

 



Effluence es una one-mand band compuesta solo por Matt en las voces y todos los instrumentos. La música de este Necrobiology es un Brutal Death Metal caótico con partes de… ¿Free Jazz? Al menos así suenan algunas secciones. Entonces, ¿cómo llamo a esto? Experimental Brutal Death Metal, supongo; o Avant-Garde BDM. Las canciones son muy enmarañadas, no hay estructuras ni ritmos tradicionales. Las guitarras a veces se ponen de acuerdo en tocar cosas diferentes, ya sean riffs “incoherentes” o chugs; y, al igual que en Encenathrakh las composiciones parecen ser concebidas desde la batería, que casi siempre va a toda máquina. Ah y la voz es gorrina/ultra-gutural, todo muy parecido a Encenathrakh. Me alegra que ya se vea la influencia musical del proyecto de Colin Marston. Lo puedo recomendar si también te gusta Dripping, Defeated Sanity, Naked City y Animals Killing People. Creo que proyectos como este todavía suenan interesantes, antes de que empiece a saturarse la escena. Me pregunto cuanto falta para ver una pléyade de bandas así. Hey, ¿y por qué Effluence no está en los Metal Archives?


Tinashe - Quantum Baby (2024)

 


Vengo siguiendo a Tinashe desde… ufff, 2014 o 2015 cuando descargué sus 3 primeros mixtapes, los cuales no me gustaron mucho, pero ya mostraba muy buen potencial. Sin embargo, me ha encantado todo lo que ha sacado desde el debut Aquarius hasta hoy, menos el álbum navideño Comfort & Joy. Bueno, pues llega en este 2024 con la segunda parte de una trilogía que empezó el año pasado con el EP BB/Angel, un trabajo bastante aventurero musicalmente hablando, pero conservador en cuanto a sus letras, que le valió muy buenas críticas de la prensa especializada y los fans. Quantum Baby por su parte parece un guiño al pasado, particularmente a la época de aquellos primeros mixtapes, pues encontramos poca experimentación en los instrumentales y no mucha variedad tempos. En general los beats son bastante sencillos, dejando mucho espacio a su voz, la cual domina todo el álbum. Esto se pone de manifiesto desde el principio con la semi-balada introductoria No Simulation, donde parece estar en búsqueda de algo “real” en su vida (“These days, I wanna feel it / No simulation, it's gotta bе true”) con susurros y harmonías vocales sobre sugestivas líneas de bajo. Le sigue el segundo single Getting No Sleep, un tema muy explícito (“And how does it feel to be the one that I’m fuckin’ with?”), más movido y con base sencilla de hi-hats. De todas formas me sorprendió que lo escogiera como single, pues hay mejores bangers en Quantum Baby. Pero ella hace esto a veces, recuerdo el extraño video de Naturally, un tema que ni siquiera estaba en la versión regular del disco 333. En Thirsty sigue echando más leña al fuego (“Do it like it's my birthday, I know my mouth too dirty / heart's not in it, but the dick all mine“) mientras su voz se balancea entre suaves sintetizadores y diminutos efectos de explosiones. Los fans más acérrimos (como yo) seguro apreciarán esos mensajes de fondo puestos al revés, reminiscentes del mixtape Nightride. Le sucede Red Flags que cambia un poco la vibra (apacible sample de sintetizador en loop, sin percusión) y también la temática, al reflexionar sobre ese tema tan actual (y a veces confuso) de las “banderas rojas” en las relaciones amorosas. Seguramente todos podemos identificarnos al escuchar líneas como: “Can't keep ignoring the signs” y “How did we fall off? / Where did we go wrong?”. Pero es Cross That Line la que (para mí) contiene los mejores versos porque Tinashe “juega” con la idea del matrimonio (“I could be the love of your life / I'm ready to cross that line“) y de formar una familia (“I could see a family / Baby in the backseat”). Este es un asunto totalmente nuevo para ella, que yo sepa. ¿Será que ya está consciente a sus 31 añ(az)os de que “se le va el tren”¹? El instrumental no se queda atrás, al combinar potentes 808’s y chasquidos de dedos de modo sublime. En la uptempo When I Get You Alone vuelve a excitarnos (“I'ma lay you down, take it nice and slow”) entre más susurros e interesantes capas de voces en el fondo. Además, muy atinado ese sutil cambio de beat al final. No Broke Boys es un bop que trata de ser un nuevo himno para las mujeres “empoderadas” (“Now I got standards, give a fuck how you feel”), pero paradójicamente también contiene líneas que aprueban la… ¿prostitución? (“Run up the cost, 'cause I need me a spender / Fuck on me, then you know he paid“). Bueno, ahí se fueron mis esperanzas de estar con Tinashe... Por desgracia la canción es demasiado pegajosa, no me extrañaría si le hace un video. Y finalmente llega el primer sencillo, Nasty. Este candente supermegaéxito es interesante por la increíble forma como logra apiñar un intro, 3 estribillos, 2 versos, 2 coros y un outro en menos de 3 minutos. De hecho, al principio pensé que el primer verso era un estribillo porque repite una frase 3 veces. Odio esta moda de hacer canciones de 2 minutos, excepto cuando las hacen así tan completas. Pero para mí es sólo otra muy buena canción (en la misma línea del single Needs), no está por encima de las demás.

La verdad hallo este trabajo algo superior a BB/Angel. Pero, salvo el éxito de Nasty no veo que le vaya a ganar muchos nuevos fans. Esto en parte es bueno: Tinashe siempre se ha mantenido cómodamente en un segundo nivel de popularidad en el R&B, lo que le ha permitido mantener su integridad musical sin preocuparse por cumplir los caprichos de las grandes compañías discográficas ni seguir modas musicales pasajeras para mantenerse vigente; ella va a su ritmo. Veremos si cambia la fórmula en el cierre de esta trilogía o simplemente la perfecciona.

 

¹odio esa frase